La edificación en O Salnés bajó un 94% en los últimos cinco años

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

En el 2007 se licitaron 2.517 viviendas; y el año pasado, tan solo 155

11 abr 2013 . Actualizado a las 06:55 h.

No hace tanto que los andamios formaban parte de las postales de la costa gallega, sobre todo en las Rías Baixas. Pero esas imágenes ya son historia. La crisis se encargó de proteger el litoral mejor que cualquier legislación. Hasta tal punto que la construcción de edificios nuevos es, en los últimos años, casi una anécdota. Si lo sabrán los alcaldes, que no hace tanto que mantenían las arcas municipales con la licitación de obras, una partida que prácticamente ha desaparecido del capítulo de ingresos. Nada mejor para explicarlo que las propias cifras; si en el 2007 -el mejor año para la construcción en O Salnés- se habían licitado en la comarca 2.517 viviendas, el año pasado no fueron más que 155. Si se hace la media, son 279 licitaciones por concello hace cinco años, y 17 el año pasado.

Uno de los casos más llamativos es el de Ribadumia. Más bien Barrantes. Hace unos años, era donde más se edificaba de O Salnés, un lugar elegido por muchas parejas jóvenes que podían acceder allí a una vivienda por un precio asequible. Pues bien, Ribadumia pasó de 245 viviendas licitadas en el 2006 a tan solo seis el año pasado; o sea, la caída fue de un 97,5 %.

Y el municipio turístico por excelencia, el de Sanxenxo, que en el 2007 había licitado casi un millar de viviendas -998 en concreto- todavía en el 2010 mantenía en cierto modo el tipo con 125 visados de obra nueva, pero ya el año pasado esa cifra cayó a 35, un volumen de obra anecdótico en el municipio considerado como la Marbella gallega.

A Illa, por poner otro ejemplo, licitó 287 viviendas en el 2006. Entonces era uno de los municipios con los solares y los pisos más caros, lo que no impedía que fuesen los más demandados por su paradisíaca ubicación. Pero ese ritmo bajó hasta llegar a 13 solicitudes visadas en el 2010, una cifra pírrica que todavía bajó más el año pasado, que se cerró con siete licitaciones.

Tan solo una excepción confirma la regla: Vilagarcía. Pasó de 763 licitaciones en el 2005 a 33 en el 2010. Sin embargo, la capital arousana se recuperó ligeramente el año pasado, con 61 nuevas peticiones de edificación. De hecho, es el único municipio en el que las grúas volvieron a levantarse sobre los solares en los dos últimos años, aunque sea con timidez.

En total, la construcción en O Salnés bajó un 94 % desde que empezó la crisis. El resto de la costa gallega siguió una tendencia parecida, con un descenso de un 93 % en los últimos cinco años. El desplome en la costa en el último año llegó al 29%, según el Colexio de Arquitectos.