«En mis discos lo que manda es la inspiración»

CARLOS CRESPO VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

M. Moralejo

El guitarrista gitano de blues y flamenco ofrece el sábado en Vilagarcía un concierto junto a la Vargas Blues Band

06 mar 2013 . Actualizado a las 06:53 h.

Ahí es nada. Dos de las guitarras con más personalidad de la música española embarcadas en una gira que el sábado hace escala en el auditorio de Vilagarcía para proponer una noche de flamenco y blues que tiene todos los boletos para convertirse en memorable. Raimundo Amador confiesa que hasta ahora «cada concierto lo ha sido».

-¿Cómo está yendo esta gira?

-Muy bien. Tanto de respuesta de peña como de la conexión que hay entre nosotros. Javier y yo hace ya muchos años que somos amigos. Yo llevo desde el 95 tocando en sus discos.

-¿Cómo son estos conciertos? ¿Tocan juntos, separados...?

-Primero hacemos cada uno una parte con nuestro grupo y después nos juntamos todos para acabar.

-Y ahí, supongo, es donde surge el duende.

-Bueno, sí, ahí dejamos la mano suelta en la guitarra (se ríe). Improvisamos mucho, así que es cuestión de tener la escopeta siempre cargada y muchos reflejos.

-Le he escuchado en varias ocasiones decir que «el mundo está resfriado de oídos». ¿A qué se refiere?

-A que la gente hoy escucha música muy mala. Y cuanto más mala, más pega. Cada vez que digo de un disco «uy, que malo», va después y pega el pelotazo. Tenemos que educar a la gente para que escuche la buena música y no la que le dice el márketing. Yo soy un defensor de que en el mundo de la música las pautas las tenemos que marcar los músicos.

-Usted fue uno de los precursores en España de eso que está ahora tan moda, que es la fusión. ¿En la fusión vale todo?

-La fusión hay que hacerla siempre desde el respeto y que los estilos que tú mezcles los hayas mamado y los hayas vivido.

-¿Dónde se siente más cómodo, en el blues o en el flamenco?

-Me siento cómodo con lo que hago. En alguna ocasión me han propuesto hacer un disco solo de flamenco, y seguramente sería capaz de hacerlo, pero le tengo demasiado respeto.

-¿Cuánto tiempo puede aguantar sin coger una guitarra?

-Poco, muy poco. De hecho cuando no tengo gira me entra el monillo y me cojo mi guitarra y mi ampli y me voy con mis colegas a tocar a algún local de Sevilla, sin anunciar ni nada.

-Su último disco, «Mitad hombre, mitad guitarra» fue autoproducido y tengo entendido que su nuevo trabajo también lo será. ¿Tan mal está la industria que ni siquiera Raimundo Amador tiene una compañía que lo edite?

-El anterior lo produje yo porque quería que fuese un disco muy personal. Llevaba siete años sin editar nada así que quise hacerle un regalo a mi gente y me dejé mucha pasta en él. Y este nuevo también lo he hecho en mi casa y a mi manera porque va a ser un disco muy especial. Va a ser completamente instrumental. Tenía ganas yo de dedicarme un disco como guitarrista. Creo que me lo merezco.

-¿Cómo se lleva con la tecnología?

-Para algunas cosas mal. A la hora de grabar no me gusta nada eso de los plugins. Prefiero que mis discos sean honestos y que mantengan la pureza del sonido. Que lo que mande sea la inspiración y el corazón. De hecho, en este nuevo trabajo hay guitarras que he grabado con el iphone y que van a ir tal cual. Y eso que en mi estudio tengo una cacho mesa... Pero ese momento que yo viví y grabé con el teléfono no lo puedo tener de otro modo, aunque me fuera a Los Ángeles al mejor estudio del mundo.

RAIMUNDO AMADOR MÚSICO