Maridaje perfecto entre folclores del mundo. Esto fue lo que demostró el Coro Liceo de Vilagarcía durante su reciente viaje para participar en el festival de Cosquín que se celebra en Cádiz. Transcurridos más de treinta años desde el momento de su fundación, el coro vilagarciano se desplazó junto al pianista argentino residente en la capital arousana, Juan Carlos Cambas, para presentar la obra cúspide del folclore latinoamericano, la Misa Criolla.
Cádiz y Arousa
La prolongación de este festival, considerado uno de los más representativos e importantes de Latinoamérica, se celebra ya por cuarto año en Cádiz. El origen, un coscoíno afincado en Chiclana. Se trata de Rodolfo Moreno Garayzar, nombrado ya embajador municipal honorario de Cosquín en Cádiz. Esta celebración, que tiene lugar durante aproximadamente nueve días en el pueblo homónimo de la provincia argentina de Córdoba, hizo de Vilagarcía su segunda sede; en el año 2010 la cita musical llegó al auditorio municipal, en el que permaneció tres días. A raíz de la primera celebración en Cádiz, Juan Carlos Cambas se desplazó hasta Cosquín, dando origen a este triángulo relacional. A la cita coscoína, que cuenta ya con 52 ediciones a sus espaldas, acuden más de un millón de personas, cuyas retransmisiones radiofónica y televisiva alcanza a más de 17 millones de espectadores.
Un coro maravillado
El pasado día 23, el Coro Liceo tuvo la oportunidad de arraigar emoción y puro sentimiento entre los asistentes a través de dos actuaciones; una a mediodía y otra a las 19.00 horas con una duración superior a la anterior y también con un lleno total y absoluto de la iglesia conventual de Santo Domingo. «Fue muy emotivo», comenta el pianista Juan Carlos Cambas, «es maravilloso ver cómo la gente dice que no suele ir a la iglesia pero que se emocionó con la interpretación. Todavía recibo felicitaciones por el Facebook». Por otra parte, José Vázquez, integrante de la formación vilagarciana, agradece en gran medida el «trato exquisito» que se le brindó al coro durante su estancia. «Cuando salíamos a la calle la gente nos paraba y se asomaba a los balcones para que cantásemos algo», añade Vázquez. Y es que el mensaje de la Misa Criolla, tanto a nivel textual como musical, no es únicamente de tipo católico sino que también transmite, de forma universalizada, el deseo de la paz.
La gran interpretación
El concierto contó, además, con la participación de los solistas argentinos Canto 4, quienes viajaron expresamente hasta Cádiz para formar parte del festival. Sus integrantes, descritos por la propia directora del Coro Liceo, Margarita Guerra, como «verdaderos profesionales», añadieron un segundo punto álgido a la actuación con sus cantos a capela, algo solo superable por la fusión entre las castañuelas de Guerra y el piano de Cambas. Ambos momentos consiguieron arrancar los sentimientos del público, derivando en su puesta en pie.
Esfuerzo y recompensa
El esfuerzo llevado a cabo por los vilagarcianos para poder desplazarse hasta el lugar de la celebración bien lo merecía. Más todavía teniendo en consideración los ensayos a distancia, las horas de trabajo empleadas, no solo para la preparación sino que también a la hora de recaudar fondos. El Coro Liceo se encargó de organizar un concierto con este beneficio, contando con la ayuda del Consulado general de la República Argentina en Vigo. No obstante, todo tiene recompensa. «Tan solo nos llevó un par de horas el ensayo general con los chicos de Canto 4, todos encajamos a la perfección, como un puzle», afirma el pianista Cambas. La intención del Coro Liceo es repetir la experiencia en Vilagarcía, la misma que, de mano de la obra del ilustre compositor Ariel Ramírez, les hizo brillar en la Semana de Cosquín.