05 sep 2012 . Actualizado a las 06:53 h.
Héctor lleva casi toda su vida cultivando maíz -tiene 57 años- y nunca había visto tal cosa. «Pés con dúas teño visto, con tres xa é algo excepcional, pero de sete, nunca vin tal cousa», explica. El fenómeno lo encontró en una finca de su propiedad situada en Balada, en la parroquia cambadesa de Oubiña, y cree que es un hallazgo digno de trascender a la opinión pública, aunque ya empieza a temer que la visita de algún amigo de lo ajeno. Entre tanto, la planta de maíz sigue creciendo como siempre creció el «millo corvo» en Oubiña, de forma natural y «sin tranxénicos», apunta el cambadés por si alguien desconfía.
Maíz de récord en una finca de oubiña