«Me divierten mucho las opiniones sobre mí en Internet»

C. Crespo

AROUSA

El trío de soul-jazz Talk! actúa hoy en el Palo?s de Vilagarcía

02 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

? Como si de una personal puesta de largo se tratara, tiene Carlos Risco la costumbre de presentar todos sus proyectos musicales -que no son pocos- en tierras arousanas. El último es Talk!

-¿Qué es lo que diferencia a Talk! de otras formaciones «groovies» en las que ha participado como Cinnamon Gum o Watchout?

-Cinnamon era un revival de los ochenta ingleses, Watchout tenía una onda setentera y Talk! es un homenaje a los orígenes y a los clásicos del Hammond de los 50 y 60. Y suena así, antiguo y descarnado.

-¿Cómo son entendidas estas propuestas tan «cools» en entornos no urbanos?

-Cuando alguien percibe un concepto puro y en esencia como es este, sabe distinguirlo y apreciarlo, independientemente de donde se esté.

-¿El hammondismo es una religión?

-¡Uy sí! Y hay auténticos integristas. Para nuestro teclista, Jon, por ejemplo, no hay música después de los sesenta.

-Ahora vuelve a sus orígenes. Ha vuelto a la guitarra...

-Nunca la había dejado aunque sí es cierto que estos últimos años me he centrado más en el bajo. La verdad es que tenía esa aurícula un poco cerrada y ha sido un reencuentro súper feliz.

-Ha formado parte de grupos de rock setentero, de indie pop, de «groove», de folk, de orquestas de verbena? ¿Eso es eclecticismo, supervivencia, inquietud o es que es usted un inseguro?

-(Se ríe). Yo creo que es supervivencia. Y es el espíritu de aquellos que no podemos focalizar la atención demasiado tiempo en algo concreto. Pero no solo me ocurre con la música. Me ocurre también con las mujeres (vuelve a reír).

-Usted es redactor de la revista Rolling Stone. ¿Cómo recibe las críticas un crítico?

-Muy bien. Me divierten mucho, sobre todo las opiniones que veo sobre mí en Internet, que son las más transparentes.

-A estas alturas, ¿con quién le gustaría tocar?

-Estoy muy cómodo con quien estoy, pero me encantaría volver a tocar con Antonio Casado, El Abuelo, que es el mejor guitarrista de España, aunque él no lo quiera saber.