Ocho décadas vendiendo calidad

maría santalla VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Desde su inauguración en 1929, la plaza de abastos surte a los hogares vilagarcianos

13 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«Martes. El Mercado semanal. Afluye gente de las aldeas y pueblos cercanos. Los forasteros que veranean en Vilagarcía y alrededores se lanzan a la calle y es una animación la que el mercado da a la ciudad en ese día». La descripción podría firmarla cualquier cronista actual, pero lo hizo Ortiz Novo en agosto de 1921, en un texto que fue publicado en Galicia Nueva y que recoge Manuel Villaronga en su libro A Vilagarcía das vellas postais.

Ya por entonces Vilagarcía llevaba décadas desplegando su vocación comercial. Primero, al aire libre, después, en A Peixería y, por fin, en la imponente plaza de abastos inaugurada en 1929. Desde esa fecha han pasado 83 años. Fuera, la vida ha cambiado mucho. Dentro, no tanto. Las peixeiras siguen llegando de Vilaxoán o de Vilanova, las vendedoras de verduras, de Corón o de Cambados. Todas ellas, carniceros y panaderos, siguen apostando por la calidad y por el producto fresco para surtir las despensas de los vilagarcianos. Siguen vendiendo mucho más los martes y los sábados, cuando coinciden con el mercadillo. Y los placeros de antes, como los de ahora, sacudían los pies para espantar el frío y la humedad que va asociada a su oficio y también llevaban impresas en sus manos las huellas de su trabajo.

Algunos cambios

Pero alguna cosa sí que ha cambiado. Los carros y las carretas de antes han dado paso a las furgonetas en las que los vendedores cargan su mercancía. Las comunicaciones han mejorado mucho en estas ocho décadas, y esto ha permitido a las peixeiras abastecerse en cualquier lonja de Galicia. Algunas lo hacen en Ribeira, otras viajan cada día a Vigo o A Coruña para hacerse con la mercancía.

Con algunas reformas, ese mismo edificio ha visto pasar a varias generaciones de peixeiras y a otras tantas de clientes. Esta mañana, a las once y media, inaugura el último de esos lavados de cara. El alcalde, Tomás Fole, la conselleira de Mar, Rosa Quintana, y la directora xeral de Comercio, Nava Castro, asistirán a este acto en el que, con su permiso, los protagonistas serán todos aquellos que cada día dejan horas de trabajo en la plaza vilagarciana. Tras varios meses en los que las obras se han compaginado con la actividad, comienza una nueva etapa a la espera de la segunda fase.