El trazado en el que se cuelan los caballos

ribeira / la voz

AROUSA

La pesadilla que supone salir de Barbanza hacia el sur gallego la conocen bien los conductores de la comarca. De ahí que empresarios y vecinos se indignen con el hecho de que la Xunta de Galicia no ponga dinero sobre la mesa y de una vez por todas se arregle el vial que va desde Rianxo hasta la conexión con la AP-9 en Caldas. Y es que a los sucesivos accidentes hay que sumarle otros inconvenientes. Por ejemplo, las incursiones de ganado equino en esta carretera.

No son uno ni dos los conductores que, sobre todo en horas de poca luz, se encontraron con la desagradable sorpresa de que había caballos en este trazado. Uno de esos pilotos explica que, como iba despacio, le dio tiempo a maniobrar y no acabó empotrándose contra los equinos. Eso sí, se fue a casa con un susto enorme y con la sensación de que estaba vivo de milagro.

Señalización especial

En otras carreteras hay numerosos indicadores, incluso pintados sobre el asfalto, para que los conductores tengan en cuenta esta circunstancia. En el caso del trazado de Catoira, ni siquiera se ha tenido el detalle de poner una señalización que alerte del problema. La pereza de la Administración con este vial llega a tal punto que a algunos conductores incluso les sorprende lo que debería ser algo habitual: les llamó la atención que, recientemente, un día de lluvia, unos operarios limpiasen a fondo el vial para librarlo de las ramas que habían caído.