Aunque sea en contra de los elementos, pero la cuestión es comprar, y mejor, si se hace en el pequeño comercio que está al lado de casa. Ese es el objetivo que persigue la campaña Merca na rúa que arrancó en Vilagarcía. Una carpa situada en la calle Castelao actúa desde ayer como reclamo para que los viandantes conozcan esta iniciativa y se animen a participar en ella. En juego están premios en cheques-regalo por valor de 3.000 euros, que se sortearán entre aquellos que compren en un establecimiento de la localidad y se hagan con el boleto correspondiente. Cada compra dará derecho a hacerse con un boleto y por cada diez euros de compra, se regalarán nuevos tiques a mayores. Los clientes deberán depositarlos después en la urna que está instalada en la carpa de la calle Castelao y esperar al día 12 de noviembre, a las seis y media de la tarde, a que haya suerte.
Sorteo y fiesta infantil
El sorteo del sábado 12 pondrá fin a la campaña, y lo hará con otros alicientes además de los regalos, porque se organizará una fiesta infantil, con hinchables, si el tiempo lo permite. Lo que está por decidir es si será en la plaza de Galicia o en la explanada situada delante del auditorio. La carpa de Merca na rúa estuvo ya anteriormente en Cuntis y Ribadumia y en Vilagarcía permanecerá durante las dos próximas semanas, con el patrocinio de la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra y la colaboración del Concello y de la asociación de comerciantes Zona Aberta. De presentar la campaña se encargaron ayer el alcalde, Tomás Fole, el diputado provincial por O Salnés, Jorge Domínguez, y la vicepresidenta de Zona Aberta, Alicia Rodríguez. Todos siguieron el guión habitual en estos casos. Fole y Domínguez, para agradecerse mutuamente la colaboración institucional en esta campaña y para ponerse a disposición de los comerciantes de la ciudad en estos momentos difíciles que están pasando como consecuencia de la crisis. El que no consume, no gasta; si no se gasta, las empresas cierran, y sin negocio, en la Administración tampoco entra dinero, reflexionó Tomás Fole. Un círculo vicioso del que es difícil salir, pero que hay que procurar superar. «Al buen tiempo buena cara», concluyó el regidor vilagarciano.
Visita de los bretones
No sabemos si el alcalde se aplicó el cuento a la hora de cruzar de la Castelao a Ravella, teniendo en cuenta los chaparrones que cayeron en la mañana de ayer. Tenía que llegar al Concello, donde le esperaban profesores y estudiantes de los institutos Bouza Brey, Cotarelo Valledor y Miguel Ángel González junto a los del Collège Victor Ségalen, de la Bretaña francesa con motivo del intercambio que realizan estos centros desde hace una década. Bajo el lema O mundo feminino en Galicia e Bretaña, los chavales están desarrollando un intenso programa de actividades que incluyen un montón de visitas por toda Galicia, hasta el día 10 de este mes.
Un poco de historia
Ayer tocó el Concello de Vilagarcía y como anfitriones ejercieron el alcalde Fole y la concejala de Educación, Rocío Llovo. Y no podía faltar, y no faltó, la alusión a que los vilagarcianos fueron pioneros a la hora de levantarse en armas contra los franceses cuando ocupaban estos lares. Mucho han cambiado las cosas. Hoy, las armas han sido sustituidas por obsequios y los estudiantes franceses son muy bien recibidos en Vilagarcía. Y más que vengan.