Vilanova confía a la parcelaria la repoblación de sus áreas rurales

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La Xunta desbloquea el proceso de ordenación territorial de Tremoedo

02 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El minifundismo es una enfermedad en el campo gallego. La concentración parcelaria, el único tratamiento conocido hasta la fecha. En Tremoedo (Vilanova) la Xunta ha empezado a dar los primeros pasos para ordenar unas 6.800 parcelas, uniendo propiedades y dando forma a potenciales explotaciones agrícolas. El proceso será lento, tardan una media de quince años en completarse, pero lo importante es que «se empece a facer». Así lo decía ayer el alcalde vilanovés, Gonzalo Durán, quien no ocultó su satisfacción. «Co bipartito dicíase que a concentración de Tremoedo non se ía empezar ata o 2028», recordó. «Grazas a Dios, no 2011, dous anos despois do goberno do PP na Xunta, xa está en marcha».

Para Gonzalo Durán, la concentración parcelaria no es un tema baladí: es la llave que permitirá reabrir las puertas del campo a los jóvenes. Por eso, el regidor, que reconoció «que nunca da puntada sin hilo», aprovechó la presencia en Tremoedo de Cores Tourís y del director xeral de Desenvolvemento Rural, Antonio Crespo, para pedir que se dé también un impulso al proceso de concentración de Baión.

En esa parroquia, los trámites están estancados a la espera del dictamen medioambiental sobre el Umia. Un paso delicado -dada la importancia que este río tiene no solo para Vilanova, si no para todo O Salnés-, pero que podría rematarse pronto. «Esperamos estar pronto falando dese asunto», señalaba ayer el delegado de la Xunta en Pontevedra, Cores Tourís. Este «xogaba na casa» ayer. Es de Oubiña, una parroquia cambadesa en la que falta por rematar la parcelaria en la zona más próxima a Tremoedo. «Ese proceso que temos pendiente debería facerse de forma parella a este que estamos a abrir aquí», señalaba Tourís.

Antonio Crespo, el director xeral, aseguró que su departamento hará lo posible para agilizar al máximo estas actuaciones. Y es que todas ellas se desarrollan en una zona puntera en lo que a viticultura y horticultura se refiere. Y eso es algo que la Xunta está teniendo muy en cuenta a la hora de priorizar las inversiones que se realizan. «Queremos forzar aquelas actuacións que garantan o aproveitamento posterior da terra», señalaba el portavoz de Medio Rural. En la misma línea está el Concello vilanovés, que pretende dar un nuevo impulso a la conversión de Vista Real en un centro formativo especializado en cuestiones agrícolas. El objetivo final es frenar la despoblación de sus parroquias rurales, de las que los jóvenes «se han ido marchando». Ahora toca que vuelvan a casa.