13 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Los españoles buscaron el dorado en América y no lo encontraron. Ese dorado está hoy en Brasil. Un país en plena expansión gracias al buen gobierno y a que celebrarán unos juegos olímpicos y un mundial de fútbol. Y eso exige construir mucho. Y ya se sabe que el ladrillo mueve montañas. De dinero. De ahí que sea más que interesante que el vino albariño acceda a esa gran mercado que es Brasil. Un dorado para nuestro dorado albariño.