Los notarios españoles se reúnen en A Toxa para celebrar un congreso que se enmarca dentro de los actos del 150 aniversario de la Ley de Notariado, que se cumple en el 2012. José Marqueño de Llano (1948-Vianos, Albacete) es el presidente del comité organizador y ex-presidente del Consejo General del Notariado.
-Ya que están de aniversario. ¿Cuándo apareció la figura del notario y por qué fue necesaria?
-La Ley de Notariado es del año 1862 y surge en la época liberal de Isabel II, por la necesidad de dar seguridad a las transacciones y contribuir al progreso, porque la ley supuso el nacimiento del notario moderno. Solo hay progreso si hay mercado, y solo hay mercado si hay seguridad.
-La suya es una profesión en la que se gana mucho dinero, pero es de suponer que como a todo, le afectará la crisis.
-Siempre hay necesidad de seguridad, tanto en época de apogeo como de crisis, pero la necesidad de resolver conflictos es ahora mayor. Es lo mismo que la medicina preventiva; nosotros hacemos seguridad preventiva, y si se ha previsto lo que podía pasar, será más fácil y rápida la resolución.
-¿Por qué el foro se centra en la autonomía de la persona frente al Derecho?
-Las ponencias giran en torno a la autonomía de la voluntad individual. Se abrió en Sevilla con otro congreso en el que participó Felipe González, y ahora continúa en A Toxa en torno a la voluntad de los ciudadanos en el derecho de la persona, familia y sucesiones.
-Van a abordar cuestiones como la mayoría de edad o las parejas de hecho. No parecen los asuntos típicos de los que se ocupa un notario.
-Nosotros hemos querido hacer un congreso científico. La ley arranca del siglo XIX y estamos ya en el siglo XXI, por lo tanto la sociedad es distinta y queremos hacer un estudio de hacia dónde va, pero desde el punto de vista del individuo; por ejemplo, qué puede hacer un señor ante un testamento. Hemos planteado los temas junto con personalidades del mundo académico a los que añadimos la experiencia práctica de los notarios en sus despachos. No se extrañe de las cuestiones que vamos a tratar, porque aunque no lo parezca, son esos los problemas a los que nos enfrentamos cada día.
-Los menores, por ejemplo. ¿Están desprotegidos?
-No solo los menores, también las personas vulnerables y los dependientes. Es algo que vemos a diario. La expectativa de vida es cada vez mayor, y hay muchas personas de avanzada edad desprotegidas, sobre todo en las grandes ciudades. También están las familias. Antes todo giraba en torno al matrimonio, ahora hay muchos tipos de familias y otras cuestiones que cada vez afectarán más, como la inseminación in vitro, los niños probeta, las relaciones de pareja, las parejas de hecho... Tenemos que partir de la previsión de nuevos problemas que ya nos encontramos en los despachos.
-¿Son entonces las leyes muy restrictivas al respecto?
-Las leyes intentan siempre proteger los intereses generales, y a veces son muy restrictivas y a veces muy permisivas. Con la familia son cada vez más permisivas, porque la familia está cambiando. Hablamos de relaciones paternofiliales o de los derechos de una persona con alzhéimer. Eso hace 50 años no se planteaba, y ahora sí.
-¿Y la mayoría de edad, hay que cambiarla?
-Es algo que hay que plantear. Yo no digo que haya que modificarla, lo que quiero es plantear la cuestión. Hay que ver cómo se protege al menor, porque no es lo mismo un menor de 8 años que uno de 17, como tampoco es lo mismo un adulto de 30 que otro de 80. Y otras muchas cuestiones que están cambiando porque la sociedad cambia, como por ejemplo la legítima, que tanta incidencia tiene en Galicia. Quizás esté obsoleta. No lo digo yo, pero es algo que se está planteando.
josé marqueño de llano organizador del congreso de notarios de a toxa
«Hay muchas personas de avanzada edad que están desprotegidas»