mí todo este rollo que se traen a vueltas los galeguistas me recuerda a esa gran película de los Monty Python, La vida de Brian (1979), que veía en clave de humor la vida de Jesús. Me viene a la mente aquella famosísima escena en la que los judíos hablan de sus partidos políticos. Y dicen que a lo único que odian más que a los romanos es a los del Frente del Pueblo Judaico. Y todos gritan «¡Disidentes!». Y ocurre lo mismo cuando mentan al Frente Popular del Pueblo Judaico. Y uno dice lo mismo del Frente Popular de Judea y el líder le reprocha indignado que ellos son el Frente Popular. A lo que él responde que creía que eran de la Unión Popular. Y, en realidad, todos son lo mismo. Todas esas formaciones no son más que escisiones de una misma cosa. A los galeguistas les ha pasado lo mismo. Lo único que odian más que a los españolistas los del Partido dos Galeguistas do Grove (PdGG) es a los del Partido Galeguista Demócrata (PGD). Y es que Chesqui y Katelo, del PdGG, odian a Fredi Bea, del PGD. Aunque todos fueron juntos a las anteriores elecciones. Cuando solo eran el PG. El Partido Galeguista sin más. Cuando todos eran amiguísimos. Hermanos. Hasta en los tribunales ha acabado la cosa. Que, por cierto, le han dado la razón a los de Fredi Bea y han obligado a los de Chesqui y Katelo a cambiar el logotipo de su partido. Si Castelao y Bóveda levantasen la cabeza y viesen este panorama seguramente pedirían a gritos volver a sus tumbas y pensarían «¡disidentes!».