El chiringuito

AROUSA

G

eorgie Dann no es Xosé Castro Ratón, concejal de Cultura de Vilagarcía, pero ambos tienen en común un chiringuito. El primero en forma de canción éxito del verano de 1988. El segundo en forma de chapuza política en la primavera del 2011. Ahora sabemos que el Faiado da Memoria cobró más de 30.000 euros a cambio de hacer algo que todo apunta a que no hizo. Porque las metas que se pusieron en el convenio firmado por Ravella y la asociación eran muy ambiciosas. Ahora sabemos que el Faiado da Memoria y Ratón hablaron antes del polémico pleno de la pasarela de Vista Alegre de la posibilidad de gestionar la fonoteca del Eixo Atlántico. A razón de otros 36.000 euros. Todo es ciertamente extraño. A mí me parece que seguramente Xosé Castro Ratón actuó de buena fe. Que quiso hacer un favor a los miembros del Faiado. Pero ese favor nos ha costado a todos los vilagarcianos más de 30.000 euros. Y el empeño del concejal de Cultura en defender los intereses de estos señores por encima de los del conjunto de los ciudadanos no hace sino enfangar aún más un asunto que huele mal y suena peor. Hay muchas cosas que explicar. Pero lo que no es en absoluto de recibo es que en los tiempos que corren se maneje nuestro dinero tan alegremente. Y mientras, el salón de actos de Rey Daviña sigue sin arreglarse por falta de fondos o no se pueden ampliar las plazas de las ludotecas. Gestionar no es decir a todos y a todo que sí. Es precisamente saber decir que no. Aunque eso te enfrente con alguna gente.