Las vilagarcianas parecen incapaces de sacar adelante partidos igualados
22 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.P. Avenida-Celta 88-68
Extrugasa-G. Canaria 68-74
M. Filter-Ibiza 59-54
Hondarribia-Olesa 101-48
Sóller-Obenasa 69-81
Rivas-Girona 78-55
La Seu-Ros 48-52
1 P. Avenida 23 22 1 1782 1411 45
2 Ros Casares 23 21 2 1816 1248 44
3 Rivas 23 17 6 1719 1454 40
4 Mann Filter 23 17 6 1510 1317 40
5 Sóller 23 12 11 1610 1661 35
6 Girona 23 11 12 1468 1503 34
7 P.C. Ibiza 23 11 12 1386 1438 34
8 Hondarribia 23 10 13 1482 1514 33
9 Gran Canaria 23 9 14 1478 1567 32
10 Extrugasa 23 8 15 1396 1508 31
11 Cadi La Seu 23 8 15 1517 1676 31
12 Celta Indepo 23 6 17 1456 1648 29
13 Obenasa Lacturale 23 5 18 1408 1652 28
14 C.B. Olesa 23 4 19 1402 1833 27
Cadi La Seu- P. Avenida 26-03 (18.30)
Ros Casares-Rivas 25-03 (20.30)
Girona-Sóller 27-03 (11.00)
Obenasa-Hondarribia 26-03 (19.00)
Olesa-Mann Filter 26-03 (20.00)
P.C. Ibiza-Extrugasa 26-03 (19.00)
G. Canaria-Celta 26-03 (19.00)
De repente, a las jugadoras del Extrugasa comenzó a cambiarles la cara. El partido estaba 62-56, faltaban poco menos de cuatro minutos y todo el mundo en el pabellón estaba convencido de que por fin las arousanas podían romper la racha de derrotas. ¿Todo el mundo? No. A las protagonistas -que hasta entonces habían hecho un partido más que notable- se les vino el mundo encima. Les entró el pánico a ganar. Poco a poco se fueron empequeñeciendo hasta acabar desaparecidas. Tito Díaz, que no había tenido que pedir ninguno, agotó sus tiempos muertos en ese tramo final, pero el equipo se diluyó como un azucarillo hasta entregar la victoria en bandeja a un rival que aceptó el regalo encantado.
Varios precedentes
No es la primera vez. De hecho, en la segunda vuelta ha sido incapaz de ganar alguno de los muchos finales igualados que jugó. Al margen del tropiezo en la prórroga contra el Sóller, el Extrugasa entró con opciones en los últimos minutos del partido ante el Hondarribia (del 44-48 se pasó a un 60-55), el Cadi La Seu (66-70 a falta de dos minutos y derrota) o el Mann Filter (de 50-50 a 50-56). Incluso en la pista del Rivas estaba a cinco puntos en el último cuarto. Sin embargo, en ninguno de los partidos se apreció tan claramente ese ataque de pánico como el pasado sábado ante el Gran Canaria.
Tito Díaz no se lo explica. «Jugamos mejor que en los partidos anteriores, con un buen porcentaje y un buen nivel defensivo. Habíamos remontado incluso una situación difícil en el tercer cuarto y...», recuerda el técnico. Para el preparador del Extrugasa tiene que ser algo psicológico producido probablemente por la ansiedad de cortar una racha de derrotas que parece no tener fin y que impide que a estas alturas las arousanas estén ya salvadas matemáticamente. Ayer, en la sesión de vídeo previa al primer entrenamiento de la semana, hubo de nuevo terapia de grupo. Tocó intentar analizar entre todos por qué en esos últimos minutos «fuimos la sombra del equipo que habíamos sido hasta ese momento».