El resurgir de la «marea granate»

nino soto Sergio Castaño PONTEVEDRA / LA VOZ

AROUSA

Es hora de resucitar a los muertos. Los nuevos dirigentes del Pontevedra apelaron ayer al espíritu de la «madre granate» para rescatar al equipo del Lérez del pelotón de cola de la Segunda División B. Son tiempos de necesidad, y el club, por fin, ya no oculta que el verdadero objetivo de esta temporada es la permanencia.

A principio de temporada la plantilla granate se marcó la idílica meta de luchar por los puestos de promoción de ascenso a la división de plata, pero la realidad se ha cruzado en el camino y ahora lo que importa es no descender al infierno de la Tercera División.

«Hay que salvar la categoría, luego pondremos en marcha otros proyectos», precisó el vicepresidente del Pontevedra, José Manuel Fernández. «El club está en manos de su afición y de sus jugadores», manifestó.

Y precisamente lo que se pretende desde la dirección del equipo es motivar a los aficionados para que viajen este domingo hasta Vigo y asistan al derbi ante el Coruxo en O Vao. Para escenificar la buena sintonía entre la afición y los gestores del equipo, ayer los portavoces de las peñas granates acudieron a la sede del Pontevedra en Benito Corbal para respaldar el trabajo realizado por el nuevo consejo de administración, cita que también sirvió para resucitar a la «marea granate», que nació hace una década cuando el Pontevedra atravesaba una situación similar.

Autobuses

Pero más que una marea se necesita un tsunami para rescatar al Pontevedra. La idea es que O Vao se vista de granate y eclipse el verde local. De momento ya hay tres autobuses a disposición de las peñas, y de cubrirse las plazas, el club contrataría más autocares para desplazarse hasta la ciudad olívica. El viaje en bus con la entrada para O Vao cuesta 10 euros, mientras que el aficionado que acuda por libre deberá abonar en taquilla 15 euros. «Si la afición no te respalda, la decepción es inmensa. No solo se puede estar con el equipo cuando las cosas van bien, también hay que remar contra marea», sostuvo José Manuel Fernández.

El responsable del Pontevedra quiere despertar a aquella afición que el día del Alcorcón llenó Pasarón hasta la bandera. «Queremos ver ahora a los 12.000 del Alcorcón», precisó.

Es un análisis que comparte la plantilla. Los jugadores no ocultan su preocupación por la situación del equipo, pero se dejarán la piel para darle la vuelta a la tortilla.

Tocados

«Estamos bastante tocados por lo que está pasando», afirmó ayer Sergio Castaño. «Los resultados no se nos ponen de cara».

El club lleva dos meses sin ganar, y a falta de 14 jornadas la salvación se aleja. «Es complicado -apuntó Castaño-. Son muchos partidos sin ganar y no llevamos una buena dinámica».

El equipo toca mejor el balón y dejó atrás el mal juego de las últimas jornadas. Persiste, sin embargo, la facilidad con la que el rival bate al meta granate.

«El equipo contrario nos hacen daño sin crear ocasiones», sostuvo el futbolista granate. También espera que el arbitro, al menos una vez, se ponga del lado del Pontevedra. «Para que nos piten un penalti nos tiene que pegar un tiro en el área», señaló. «A ver si el árbitro nos resuelve un partido a nosotros con una falta o un penalti».

«Parece que para que nos piten un penalti nos tienen que pegar un tiro en el área. A ver si ayudan una vez»

Jugador del Pontevedra