La polémica de los bancos se cobra la dimisión del edil Marcelino Abuín

María Santalla VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

La decisión del PSOE de votar a favor de la restitución de los azulejos precipitó su marcha

31 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

No son, ni mucho menos, el primer elemento patrimonial que los vilagarcianos han visto caer bajo la piqueta. Y, sin embargo, los bancos de azulejo de Ravella quedarán en la memoria de la capital arousana como la polémica que se cobró un acta de concejal, la que hasta ahora correspondía al responsable municipal de Xestión do Territorio, Marcelino Abuín. El edil anunciaba ayer que en los próximos días, una vez que «se ordenen los papeles y se transfieran» a la persona que lo sustituirá, presentará su dimisión.

El detonante de esta decisión fue el anuncio de que en el pleno de ayer se debatiría una propuesta vecinal para restituir los bancos de azulejo en el jardín de Ravella, derribados hace algunos días. El edil no está de acuerdo con esta medida que su grupo, el Partido Socialista, anunció que votaría a favor.

No lo está, fundamentalmente, por dos razones. La primera, que el proyecto de remodelación del jardín de Ravella se presentó hace un año «y desde entonces pasó por todos los filtros». Se aprobó, recuerda, en junta de gobierno después de haber pasado por Patrimonio, un departamento, por cierto, cuyo informe «considera justificada la solución que se le da a los bancos». El segundo motivo es que, según todas las convenciones internacionales y según se recoge también en la ley gallega de Patrimonio, no deben hacerse reproducciones miméticas a la hora de restaurar un bien histórico o catalogado.

El movimiento vecinal surgido en los últimos días en favor de la restitución de los bancos no ha hecho a Abuín cambiar de opinión. Sostiene el todavía concejal que «el proyecto de Isabel Aguirre es impecable» y añade que, pese a que «es cierto que hay una presión de determinadas personas que legítimamente presionan para que se restituyan» los bancos, en ninguna época se reproducen estilos anteriores.

Alegando criterios profesionales -Marcelino Abuín es historiador-, el todavía concejal asegura que no puede estar a favor de «crear un falso histórico», que es lo que, a su juicio, supondría la reconstrucción de las bancadas de Ravella. «El jardín de Ravella conserva dos elementos históricos, el muro perimetral y el paseo central de plátanos. En la gestión del patrimonio se actúa con criterios de modernidad y no de nostalgia», sostiene Abuín, quien se pregunta también «¿qué época recuperamos del jardín de Ravella?», porque en todas ellas ha tenido su fisonomía particular. «Siento que exista esa contradicción entre mis convicciones y lo que mi partido político va a defender esta tarde, pero es una contradicción insalvable», concluyó. Y por eso anunció su intención de no acudir al pleno.

Una vez que formalice su dimisión, el siguiente en la candidatura socialista es Álvaro Carou, que ayer asistió al pleno.