Cerca del ecuador, lejos del objetivo

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

A punto de llegar a la mitad del campeonato, Céltiga, Ribadumia, Cambados y Arousa distan mucho de conseguir superar los retos que se plantearon al inicio

14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Pleno de derrotas el que firmaron los cuatro representantes de la comarca en sus partidos del pasado domingo en el grupo Sur de Preferente Autonómica. Unos resultados que confirman que la temporada está siendo complicada para todos ellos, que están bastante alejados de los objetivos que se marcaron al inicio del campeopnato liguero.

El Céltiga tropezó con la dura realidad de enfrentarse al líder de la competición. No jugaron mal los de A Illa pero se encontraron con un adversario que demostró por qué está en lo más alto de la tabla. Al margen del resultado (1-3), lo peor del encuentro para el conjunto que prepara José María Rial es que ahora está situado en la décima plaza de la clasificación, a nueve puntos del Pontellas y a siete del Lalín. Cierto es que todavía queda mucho, pero también parece ineludible una segunda vuelta del campeonato prácticamente inmaculada del cuadro del Salvador Otero si quiere conseguir el objetivo para el que fue diseñado, que no es otro que regresar a Tercera División.

El reto era mucho más modesto para los otros tres conjuntos de la comarca, pero tampoco están muy cerca de lograrlo cuando están a punto de cruzar el ecuador del campeonato. El Ribadumia, por ejemplo, se planteó la temporada con la clara intención de olvidar los tremendos apuros que pasó en la campaña anterior para eludir el descenso. Eso, con la boca grande. Con la pequeña desde el club esperaban que los esfuerzos en el diseño de la plantilla les sirvieran para coquetear con la zona media-alta de la clasificación. Ni una cosa ni otra. La derrota del domingo en el campo del Porriño mantiene a los de Carducho en una situación muy delicada, aunque bien es cierto que tienen a un par de los equipos que les preceden a tiro de piedra.

Mucho más complicado que el de su vecino de A Senra es el futuro inmediato del Cambados. Los de Oliveira, que habían tomado una pequeña bocanada de aire siete días antes, lo perdieron completamente el domingo en Burgáns. Se presumía un partido complicada para los de Ángel Oliveira y así fue. Los dos equipos fueron fieles a sus respectivos estilos y, como suele suceder en esta categoría, la practicidad del Verín fue la que se llevó el gato al agua.

Este fin de semana, el derbi que se disputará en A Senra puede dejar algunas cosas claras. Parece claro que el equipo que pierda, si es que pierde alguno, saldrá muy tocado.

La situación más dramática es la del Arousa. Ahora que la economía parece que va sobre ruedas, tras varios años como gran lastre del club, lo que no aparece es el fútbol. El club arlequinado está pagando muy caro la prudencia que acompañó a la junta gestora a la hora de formar el equipo. No había dinero y se apostó por jugadores de la cantera, en una fórmula que buena parte de la afición reclamaba desde hace tiempo. El problema es que los buenos futbolistas solo se le aparecen de repente a Guardiola. Los demás, tienen que ir quemando etapas hasta poder hacerse un hueco estable en una competición tan complicada como es la Preferente Autonómica.

Y en esas está el Arousa, sufriendo mucho, en puestos de descenso directo y trabajando en los despachos para conseguir reforzar a un plantel al que le falla tanto la fortuna como la puntería.