Tras la huelga general del día 29 de septiembre, el sindicato CIG ya anunció que si el Gobierno central no modificaba su política laboral y económica, continuaría con las movilizaciones. Ayer anunciaba una nueva manifestación en Vilagarcía para el día 18, que partirá de la Casa do Mar a las ocho de la tarde. Según la central sindical, en la comarca comienzan ya a notarse los efectos de la reforma laboral. «Agora empézanse a dar os despidos por causas obxectivas. Levamos 35 casos individuais, ademáis dos das empresas», explicaba ayer Xan Bouzas, Tupi , quien añadía algún otro dato, como que las empresas están planteando rebajas salariales.
Afirma también el responsable de la CIG que han aumentado los expedientes de regulación de empleo y el número de empresas que recurren al concurso de acreedores. De hecho, este sindicato lleva casos de este tipo que supondrán el despido de alrededor de un centenar de trabajadores en O Salnés.
«Estamos vendo pechar un montón de naves nos polígonos industriais. Desaparece a obra civil e por iso se ven prexudicados outros sectores relacionados con iso», decían ayer desde la CIG.
Por todo eso han concluido que no les «queda máis remedio que seguir mobilizándonos» y por eso llaman a los trabajadores de la comarca a secundar esta protesta prevista para el próximo jueves.
Ese llamamiento se extiende a los trabajadores públicos. Desde CIG-Ensino alertan, en este aspecto, de una tendencia progresiva al desmantelamiento de los servicios públicos. «Hai moitas obras pendentes que están sendo desatendidas. Tamén hai un recorte dos servizos educativos dende o punto de vista dos traballadores. E todo isto supón unha merma na calidade do ensino público», dicen.