El elevado índice de abandonos satura las perreras de Vilagarcía y Cambados

B. Costa / R. Estévez VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

La vilagarciana dobla su capacidad y la cambadesa se ve abocada a rechazar animales de otros concellos

12 ago 2010 . Actualizado a las 12:42 h.

Las dos perreras municipales que hay en O Salnés, en Vilagarcía y Cambados, resultan claramente insuficientes para atender la demanda de acogida de animales que genera esta comarca. La situación no es nueva pero cobra tintes dantescos a juzgar por los últimos datos aportados por las respectivas asociaciones protectoras de animales, que gestionan sendas instalaciones. La de Vilagarcía tiene capacidad para 80 perros y a día de ayer daba cobijo a 170. En Cambados tienen capacidad para 50 perros y ayer había 83, de los cuales una treintena están sueltos por las instalaciones de Treviscoso por falta de jaulas. Así las cosas, las protectoras se ven obligadas a recurrir a las casas de colaboradores para poder dar un techo a los animales. «Eu teño a dous cachorros na miña casa, pero esa non é a solución», indicaba ayer la presidenta de la protectora de Cambados, Olga Costa. A la vista está que la buena voluntad no siempre es suficiente. «Estanos chamando xente de Boiro e Rianxo pedindo que lle collamos os animais e temos que dicirlle que non podemos. O que me indigna é que a xente de fóra non o entenda. Cambados non ten capacidade para todo, aguantamos o chaparrón que nos chega de todos os concellos da zona, e tentamos axudar, pero non podemos facer milagres», se lamentaba ayer Costa. La protectora de Cambados está recibiendo una media de tres llamadas al día para recoger perros, la mayoría en mal estado de salud, con los gastos de veterinario que ello conlleva. Palleiros en Alemania En Vilagarcía se ven obligados a cruzar fronteras para dar acomodo a todos los perros que le llegan de la calle. La protectora desarrolla un proyecto de colaboración que permite la adopción de perros en Alemania. Cada mes se organiza un viaje con veinte o treinta canes con destino al territorio germano, en el que caben cachorros, perros enfermos y todo tipo de razas. Curiosamente, los alemanes muestran una especial predilección por los palleiros, según relatan desde la asociación. Anécdotas aparte, la situación en las perreras de O Salnés es agónica de ahí que cada vez se haga más necesaria la entrada en funcionamiento de la perrera de la Mancomunidade do Salnés. Las instalaciones fueron ya inauguradas el pasado mes de julio, pero sin perros. De hecho, según explicó ayer el alcalde de Cambados, Luis Aragunde, las instalaciones todavía no están rematadas pues está pendiente el alicatado y la dotación de equipamiento. La solución mancomunada Esta perrera tiene capacidad para hasta 500 animales y contará, entre otros servicios, con crematorio. Las instalaciones están situadas en Armenteira, Meis y en su construcción se ha invertido más de una década. Desde las protectoras y los concellos están esperando como agua de mayo que entre en funcionamiento, -se maneja la fecha de septiembre-, pero no todos son parabienes. La portavoz de la asociación de Vilagarcía, María García, se mostró ayer muy crítica con esta infraestructura. «No sé si aliviará o no, pero aquello es un cuchitril, decían que era enorme pero es más pequeño que esto [perrera de Vilagarcía]. No va aguantar nada», según indicó. Aparte del acabado de las obras, otra de las cuestiones que está pendiente es la concesión de la gestión del servicio. Olga Costa adelantó ayer que la Protectora de Cambados está interesada en el tema y va a presentar un proyecto. En todo caso, matizó, esto no va a suponer que abandonen la perrera local. «Cambados é a nosa prioridade», aclaró. Estas instalaciones se sostienen gracias al trabajo desinteresado de Olga Costa, su padre José Ramiro, un policía jubilado, y otra voluntaria además de con la colaboración logística y económica del Concello de Cambados. «Facemos todo o que podemos e debemos», indicó ayer el alcalde Luis Aragunde, sin dejar de agradecer la labor de la protectora.