Un diez para O Lagar

AROUSA

Me pasó el sábado pasado. Fui a cenar al restaurante O Lagar, en el Pazo de Sobrán de Vilaxoán. Navajas a la plancha, arroz con vieiras y pulpo y tarta de chocolate y almendra. Todo riquísimo, como siempre que he visitado este local que es uno de los mejores restaurantes de la comarca y que, quizás, no es lo suficientemente conocido y reconocido. Todo se andará. Pero no fue su buena cocina lo que me llevó a escribir estas líneas, no. Fue un detalle que me agradó y me sorprendió por ser una buena costumbre poco frecuente por estas latitudes. Y es que las navajas duraron poco. Había hambre y estaban muy ricas. Pero la gran cazuela de arroz fue cosa distinta. Ya avisaba la carta con un nada exagerado «mínimo para dos personas». La verdad es que nos hubieran hecho falta cuatro comensales para acabar con aquello. El caso es que sobró mucho e hizo que la camarera, muy atenta y diligente, nos preguntase si nos había gustado. Le dijimos la verdad. Que mucho, pero que no podíamos más. Y fue cuando ella me preguntó si quería que me lo preparasen para llevar. En plan sur de España o los USA, que siempre se ve en las películas. Le dije que sí y al día siguiente volví a comer el arrocito. El detalle me pareció de diez, como su cocina. Les animo a probar.