Urbanismo activo

AROUSA

05 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Durante muchos años he pensado que las políticas de urbanismo necesitaban más TNT y menos dudas y contemplaciones. Es decir, más dinamita para derribar obras ilegales y menos miramientos con los que se han saltado la ley a la torera. Con los que son unos jetas. Es lo que yo llamo urbanismo activo. Vilagarcía es un desastre urbanístico. La ciudad creció mal, de forma descontrolada y arrasando con lo mejor de su pasado. Con buena parte de los edificios que hicieron que en los años 20 Vilagarcía fuese un centro de vacaciones para la nobleza y la alta burguesía al punto de que el propio rey se plantease -aunque no muy en serio- construir su palacio de verano en la isla de Cortegada. La desfeita llegó hasta hace bien poco. El cine Fantasio y el Salón Varietés fueron sus dos últimas víctimas. El Concello quiere ahora enmendar el error y va a aprobar una ordenanza al estilo de la que tiene Santiago para que los solares en los que jamás se construye o los edificios nobles que se quedan en ruina dejen de estar en esa situación eternamente. Algo que pasa mucho y que amenaza con llevarse por delante lo poco que nos queda. En el urbanismo hay que actuar y dejar de lamentar. Proteger lo que nos queda porque es la esencia de nuestra historia.