El vilanovés herido en Senegal continúa hospitalizado en Tenerife, en estado de coma, pero con esperanzas de mejora

La Voz

AROUSA

El día de ayer fue largo e intenso para la familia de José Manuel López Portas, el vilanovés que resultó herido en un accidente ocurrido en Senegal el pasado lunes. Hasta el Hospital Universitario de Canarias, en la zona norte de la isla, se desplazaron ayer varios allegados del accidentado y dos concejales del Concello, Javier Tourís y Evangelina Lago, ya que fueron ellos los que llevaron el peso de las gestiones burocráticas que posibilitaron el traslado desde el país africano a España. El estado de salud de López Portas es grave, aunque su círculo más cercano confía en que la situación revierta en los próximo días. A última hora de la tarde de ayer seguía en estado de coma inducido y con respiración asistida pero no tenía golpes visibles en su cuerpo como se temía. Las visitas realizadas han ayudado a calmar los ánimos de los familiares, ya que en los últimos días todo habían sido dudas en lo relativo a las circunstancias en las que se desarrollaron los acontecimientos. Esta mañana está previsto que los dos dirigentes políticos abandonen la isla y pongan rumbo de nuevo a Vilanova, una vez se han asegurado de que las condiciones en las que se encuentra José Manuel son óptimas para que se recupere. De hecho, se decidió trasladar al paciente de urgencia desde la isla en la que se produjo el accidente marítimo a la capital del país senegalés, Dakar, y desde ahí a Tenerife porque se temió seriamente por su vida. El Concello pagó 16.388 euros El Concello de Vilanova tuvo que hacer frente al pago de los 16.388,26 euros -10.750.000 francos- exigidos para poder trasladar a José Manuel López en un avión medicalizado rumbo a Canarias, ya que las condiciones de las autoridades senegalesas obligaban a presentar la garantía del respaldo de una entidad pública, como comunicó el Consulado de España en Dakar. El compromiso y abono de esta cantidad, con destino a una cuenta bancaria en Mónaco, no fue suficiente ya que el propio cónsul tuvo que pagar personalmente 100 euros por la ambulancia que trasladó al vilanovés hasta el hospital de Senegal. La premura del caso obligó a la familia, al Concello de Vilanova y al consulado a obrar con extrema rapidez ya que la gravedad del enfermo no permitía otro tipo de negociaciones a nivel internacional. Ahora todas las miradas están puestas en las compañías aseguradoras y en el Ministerio de Asuntos Exteriores, ya que existe un elevado grado de indignación por todo lo sucedido desde el momento del accidente.