Graeme Cummings llegó este otoño a Valga desde Escocia para dar clases de inglés en el instituto. Desde entonces acude prácticamente todos los días a charlar con los alumnos para que practique en el idioma de Shakespeare, pero no solo para eso. Con Graeme, los chavales están conociendo, también, un poco más sobre las costumbres y las tradiciones de aquel país. El lunes se celebró el Día nacional de Escocia y este joven estudiante de filología Hispánica quiso trasladar esta fiesta a Valga, de modo que se vistió con el traje típico y organizó una degustación de la comida tradicional: el haggis, una especie de embutido elaborado con vísceras de oveja, acompañado por el refresco nacional «que compré por Internet». Y no es un refresco cualquiera. «Vende más que la Coca Cola y esto solo ocurre en dos países del mundo», explica.
Graeme seguirá de esta guisa hasta el viernes, hasta completar su recorrido por todas las clases. «Los chicos se ríen», comenta, y es que no es muy habitual ver a un profesor con las faldas al vuelo por los pasillos. Pero en Escocia es una cosa muy seria. Es el traje con el que se casan los hombres y el que visten en todas las fiestas tradicionales y otras ocasiones solemnes. «En la universidad en la que yo estudio, en Inglaterra, al final de curso los alumnos ingleses se ponen el uniforme con su pajarita y todo, pero yo pongo la falda escocesa», señala Graeme en perfecto español. Llegó a Santiago para hacer las prácticas universitarias y por aquí estará, como mínimo, hasta mayo. Tenía otras opciones, «pero elegí Galicia porque me parecía un sitio distinto de España y similar a Escocia». Más cuestiones formativas. También en Ribadumia apuestan por la formación, pero no por la de los estudiantes. El Concello se ha decidido a acabar con la crisis a golpe de impartir cursos que ayuden a sus vecinos a incorporarse al mercado laboral. La última de estas iniciativas estuvo destinada a un total de 14 mujeres de la localidad. Ayer recogieron el título que las acredita como auxiliares de ayuda a domicilio, pues llevan desde el pasado mes de septiembre asistiendo a clase y formándose. La encargada de entregarles sus diplomas fue la alcaldesa, Salomé Peña . Esta se mostró muy satisfecha con el resultado de esta iniciativa. Destacó que, actualmente, siete de estas alumnas están ya trabajando y espera que, el resto, lo haga a lo largo de los próximos meses.