Los Reyes Magos se modernizan

AROUSA

Pese a que el cambio climático les impidió contactar con la estrella de Oriente, los monarcas dispusieron de un GPS que les permitió llegar a Arousa sin problemas

06 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

A las cinco de la tarde de ayer varios cientos de personas esperaban en el muelle de pasajeros de Vilagarcía la llegada de los Reyes Magos. Como sabían que quizás podrían retrasarse unos minutos, habían enviado por delante a uno de sus pajes, Alí Ben, que supo entretener magistralmente a los ansiosos niños. Ensayando cánticos para saludar a Sus Majestades y con conexiones con alta mar para saber cuánto iban a tardar en llegar a puerto fueron pasando los minutos hasta que, por fin, pudieron verse a lo lejos las embarcaciones en las que viajaban los mágicos personajes.

Por fin, y pese a las dificultades que su tan cargado barco tuvo para entrar en la ría, Melchor, Gaspar y Baltasar hicieron su aparición. Tras desembarcar, los tres saludaron al público desde la Tasca de la Marina. Desde allí, el mayor de los reyes, Melchor, actuó una vez más como portavoz y, en un castellano con un ligero acento oriental, se dirigió a los niños. El monarca comentó que habían tenido una terrible travesía y que estuvieron a punto de sucumbir por «los males del mar». Tanto fue así que los tripulantes orientales, poco avezados en las frías aguas del Atlántico, tuvieron que ser sustituidos por la experiencia de los marineros arousanos, concretamente «de la isla», que hicieron posible que no se perdiese la preciada mercancía que los Reyes traían en la embarcación.

Melchor contó también que en su reino comienzan a notarse los efectos del cambio climático, de tal manera que no pudieron contactar con la estrella de Oriente que durante más de dos mil años les sirvió de guía. Eso sí, los Reyes se han modernizado, así que, a falta de estrella, bueno fue un GPS que les permitió orientarse y llegar sin problemas a estas remotas tierras arousanas.

Un nutrido séquito

Después de tocar tierra y saludar a los niños, la comitiva se retiró a descansar unos minutos mientras se preparaba todo para que la Cabalgata pudiese salir a las calles. Fue a las siete de la tarde cuando las carrozas comenzaron a salir del auditorio. Dos mil personas componían el séquito de los Reyes y muchos miles más esperaban en las calles para verles pasar.

Las seis carrozas de los Reyes y sus pajes recorrieron Vilagarcía acompañadas de varios grupos de bombos, de las bandas de Vilanova, Vilagarcía y Vértula, de grupos folclóricos y agrupaciones de varios colegios y asociaciones que no quisieron perderse la oportunidad de desfilar con los Magos de Oriente.

Desde el auditorio, la Cabalgata se dirigió hacia el centro, con un ligero cambio en el recorrido con respecto a lo que es habitual, puesto que las obras de peatonalización de la calle Rey Daviña obligaron a variar el recorrido. No cambió, sin embargo, el punto de destino, que como siempre fue la Casa Consistorial de Ravella, a cuyas puertas se situaba el portal de Belén.

Aquí llegó la comitiva alrededor de las ocho y media de la tarde, y fue recibida con un intenso y vistoso espectáculo de fuegos de artificio.

Después, los monarcas fueron recibidos en el interior de la Casa Consistorial por las autoridades municipales. Allí, en el salón noble, cientos de niños tuvieron todavía la oportunidad de ver con más tranquilidad a los monarcas de Oriente.

Efectivamente, Melchor, Gaspar y Baltasar recibieron durante un buen rato a los pequeños que quisieron verlos de cerca y pedirles que esa noche cumpliesen todos sus sueños.

Con este acto finalizó una Cabalgata en la que el colectivo inmigrante tuvo mucho que decir, puesto que Baltasar, por primera vez en la historia de la comitiva de Reyes vilagarciana, pertenecía a ese grupo. Su presencia llamó la atención y fue muy celebrada por el público en las calles. Sin duda, un buen ejemplo de integración para pequeños y mayores.