El número de parados en la construcción se ha triplicado en O Salnés desde el 2007

AROUSA

La burbuja inmobiliaria, que hace tres años vivía su mejor momento en O Salnés, es hoy un viejo y desinflado pellejo que no cesa de arrojar gente a la calle, sin empleo ni perspectivas de retomar su actividad en bastante tiempo. En el 2007, cuando la crisis no era más que un sordo rumor que llegaba desde más allá del gran charco atlántico, la construcción arrojaba unas cifras de desempleo realmente envidiables. Apenas 616 arousanos figuraban adscritos a este sector en las listas oficiales del paro. Ahora, su número asciende ya a 1.973, lo que significa que se ha triplicado.

El crecimiento del paro afecta a todas las actividades económicas salvo a la agricultura y la pesca, un ámbito que suma años y años atascado y sigue su propia dinámica. El resto tiene que vérselas con aumentos que oscilan entre el 45,7% de los servicios y el 48,6% de la industria con respecto a noviembre del 2007, un ejercicio relativamente feliz por lo que respecta al empleo, puesto que la cifra total de arousanos que carecían de un puesto de trabajo se situaba en 6.593 personas.

El año siguiente atrajo las primeras sombras serias sobre este panorama, al engrosar el 2008 las listas de parados en 1.263 fichas. El gran desplome se ha producido, no obstante, a lo largo de este 2009, que ostenta el dudoso honor de haber aumentado la cifra de desempleados en 2.330 personas más. En resumidas cuentas, la comarca se enfrenta a diciembre lastrada por un triste récord en cuanto a gente sin trabajo: nada menos que 10.186 arousanos se encuentran en esta situación. Aproximadamente el 10% no ya de la población activa, sino de los habitantes totales de O Salnés.

A la altura de Pontevedra

Con esta marca, los nueve municipios de la demarcación suman, juntos, casi tantos desocupados como la comarca de Pontevedra, que registra un total de 10.502 desempleados.

La lectura por edades indica que la mayor parte de los parados del territorio de Arousa se sitúan por encima de los 25 años. Son concretamente, 8.872 ciudadanos frente a los 1.314 que se encuentran por debajo de la edad de corte.

Otra de las constantes que se repiten año tras año es la mayor incidencia de la falta de empleo entre las mujeres. El 2009 no está siendo una excepción en este sentido. Las arousanas que engrosan las listas del paro son 5.439 mientras que el número de hombres en la misma situación asciende a 4.747. En el Baixo Ulla los registros son similares e igual de preocupantes.