El pequeño gran papel de un negocio

AROUSA

La Papelería Arines atesora un pequeño pedazo de la historia de aquellos emprendedores que hicieron prosperar a la Vilagarcía de la segunda mitad del siglo XX

15 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El relato de la Papelería Arines es una de esas pequeñas piezas que configuran la intrahistoria de los 60 últimos años de Vilagarcía. Uno de los testimonios felizmente conservados de aquellos emprendedores que, a pesar de sus escasos recursos, le echaron valor a la vida para montar un negocio que exigió mucho sacrificio de sus protagonistas. Primero, a base de cientos de kilómetros de carretera en un mercado extenso con la capital arousana como referente. Después, aprendiendo a sobrevivir entre los límites de Vilagarcía tras la llegada de la sociedad de la abundancia, y la aparición de comercios por doquier.

El ferrocarril unió los destinos de Mari Carmen Lages Suárez y su marido, Rafael Arines Otero, cuyo padre contó entre sus destinos como jefe de estación la plaza de Vilagarcía. En Vigo intentaron construir su hogar, pero la falta de adaptación de Mari Carmen a la ciudad sureña los devolvió a la capital arousana.

Corría el año 1951, y con la experiencia de Rafael en la empresa Papelera Española de Vigo, la pareja Arines Lages decidió apostar por su propia fábrica, en la que manufacturaban bolsas de papel para los ultramarinos, los supermercados de la época en villas y aldeas. En Carril, enfrente de la antigua estación de tren, recuerda María Elena, la tercera de siete hijos de Mari Carmen. «Estar cerca del tren facilitaba la llegada del género». Y por ese mismo motivo al final de la década se trasladaron al casco urbano de Vilagarcía, siguiendo la parada del ferrocarril.

Las dos hijas que hoy regentan la Papelería Arines hablan de cómo la fábrica llegó a contar con cuatro empleados. Pero no por ir viento en popa sino porque, rememora la madre, « no podíamos comprar una máquina entonces, y todo lo hacíamos a mano».

Rafael Arines pronto compaginó la fábrica con un trabajo de mayorista que le acabó costando problemas en las rodillas el resto de su vida. «Subía con la bicicleta y el género en el tren, paraba en la última estación antes de Santiago, y comenzaba a recorrer las tiendas de todos los pueblos en dirección a Vilagarcía. Cuando se hacía de noche regresaba en el tren, y al día siguiente comenzaba donde había terminado el anterior», relata María Elena. Cuando las cosas fueron mejor compró una vespa con la que viajaba hasta el otro lado de la ría, y más tarde un coche. También iba a A Illa, «y a veces se tenía que quedar allí a dormir, porque el tiempo no permitía volver al barco». «Fue una vida de sacrificio», resume Mari Carmen.

El siguiente gran paso en el negocio familiar vino con la compra de una pequeña máquina para hacer bolsas de plástico. María Elena reclama para sus padres la condición de pioneros en la introducción de este género en Galicia, hasta el punto de que una gran fábrica del sector de Ourense «venía a comprarnos aquí las bolsas. Pero por falta de medios mis padres no pudieron comprar una máquina más grande, y acabaron dejándolo».

La matriarca repasa la evolución de la papelería, cómo introdujeron la papelería de mostrador y se hicieron con la representación de una casa de serigrafía personalizada de papel para comercios y servilletas para bares, en otra muestra de innovación. Después vendría la venta de los artículos de fiesta (navidad, carnaval...) y la apertura de la Librería Arines, donde vendían libros y material escolar.

En 1998 María Elena y Mariví relevaron a sus padres tras 46 años al pie del cañón. Mari Carmen lamenta el derroche que hay ahora, y lo compara con el otro extremo, cuando abrió su negocio «y la gente miraba 50 veces el precio de un bolígrafo».

María Elena esgrime con orgullo que «cada artículo de esta papelería salió de un crédito, no de ninguna subvención», al tiempo que denuncia cómo «todo lo que luchó la generación anterior por conseguir unas condiciones dignas de trabajo se está perdiendo» al permitir el Estado lo que considera la competencia desleal de supermercados y cierto tipo de comercios.