Un vecino de la calle Circunvalación de Cuntis se encontró su casa llena de mosquitos y pide que se investigue la procedencia
07 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Desesperado y harto de hacer llamadas sin resultado al Ayuntamiento y la Xunta. Así se sentía ayer Ricardo Castor López Pintos, un vecino de la calle Circunvalación de Cuntis que tras regresar de Suiza se encontró su casa invadida por mosquitos.
Desde el pasado julio este hombre fijó su residencia definitivamente en la localidad, aunque el 11 de octubre regresó al país helvético -donde vivía hasta ahora- para arreglar unos papeles. El martes al mediodía volvió a Cuntis tras estar fuera casi un mes. Había dejado alguna ventana abierta, pero con los estores bajos.
«Al entrar no pude llegar con la maleta a mi habitación, tuve que dejarla en otra. Estaba todo invadido de mosquitos, esa habitación, el baño y la cocina, además de la terraza», apuntó Ricardo Castor López.
Su teoría es que el problema no está en su casa, sino en el exterior o en el río Gallo, «ya que siguen entrando con las ventanas cerradas». Desde el martes gastó cinco aerosolos antiinsectos. El jueves llamó a la Policía Local, que visitó la vivienda y tomó fotografías.
Desde el Ayuntamiento se recomendó al propietario que acuda a una empresa de erradicación de plagas, al entender que se trata de un problema privado. «La policía fue hasta allí, pero no es competencia del Concello, que tampoco tiene medios para combatir una plaga», indicaron ayer fuentes municipales, que desconfían del falso techo de madera que tiene la vivienda afectada. El edificio tiene una antigüedad de 35 años.
No contento con la visita de la Policía Local, el propietario se puso en contacto con la Consellería de Medio Ambiente, que lo derivó a la de Sanidade. «Tiran piedras de un tejado a otro, pero nadie resuelve nada. Son unos mosquitos pequeñitos que no sabemos de dónde vienen. Esto no se puede dejar así, porque no sabemos si pueden tener algún efecto negativo o si tiene algo que ver el cambio climático», remachó Ricardo Castor López.
Por si acaso, ayer no durmió en su habitación. «Tengo otro piso en el mismo edificio y no voy a dormir ahí», comentó.