El proyecto del parque comarcal de bomberos de Ulla-Umia se retrasa al menos hasta el 2011. Ese fue el horizonte comprometido el lunes por el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, a la alcaldesa de Cuntis y presidenta de la Mancomunidade, la socialista Fátima Monteagudo.
Según explicó ayer la regidora, en el encuentro mantenido en la Delegación Territorial de la Xunta en Pontevedra el titular del departamento autonómico coincidió con los alcaldes en la necesidad de crear este servicio para la atención de emergencias en los siete municipios -Caldas, Catoira, Cuntis, Moraña, Pontecesures, Portas y Valga-. No obstante, trasladó a Monteagudo Pereira la imposibilidad de poder acometer el parque de bomberos el próximo año al no haber partida presupuestaria para nuevos equipamientos de emergencias.
«Lo que le expuse es la necesidad del parque de bomberos, haciendo hincapié en que se trata de una demanda compartida por los todos los Concellos y todos los grupos políticos con representación municipal», subrayó la alcaldesa de Cuntis. La dirigente de la Mancomunidade admitió que poco más se puede hacer hasta el 2011. «El conselleiro me trasladó que acometer el parque en el 2010 es casi imposible porque hay que terminar los que están más avanzados, que son en la provincia de Lugo. Salvo que alguno de esos falle o existan más recursos, el nuestro tendrá que esperar un año».
En principio, se mantiene la ubicación de Paradela, en la parroquia de Bemil, en Caldas, para la construcción del parque de bomberos, si bien en su día Presidencia podría proponer algún emplazamiento alternativo. «Ellos también tienen que estudiar el sitio más idóneo», señaló Fátima Monteagudo.
Al parecer, Presidencia todavía no abordó con la Diputación de Pontevedra el proyecto del parque de bomberos de Ulla-Umia. Durante el gobierno del bipartito en la Xunta, el entonces conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu, había dado su visto bueno al equipamiento. Fue en enero del 2007. Pero en dos años no se produjo ningún avance. Discrepancias políticas entre la Administración autonómica y el organismo provincial frenaron un proyecto que supondría una inversión próxima a los dos millones de euros.
Junto al parque de Caldas en la provincia de Pontevedra estaban previstos otros en Baiona y A Cañiza.