Solventado el congreso provincial del PSOE, los principales partidos de Vilagarcía se las ven y desean frente a los comicios
04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Modesto Pose es, de nuevo, la referencia del PSdeG en la provincia de Pontevedra. Por primera vez, además, refrendado por un congreso. Todo está bien, los socialistas vilagarcianos han escenificado, incluso, una suerte de acuerdo interno que les ha llevado a configurar una lista conjunta cuyo elemento crítico estuvo representado por el ex alcalde, Javier Gago, y el antiguo concejal de Seguridade Cidadá, Alejandro Quintela. Solventado el trago provincial, a la cofradía del puño y la rosa le queda por delante un arduo trabajo, centrado en la preparación de las próximas elecciones municipales, las del 2011. Cualquiera diría que queda aún mucho tiempo antes de que las urnas impongan su llamada. Pero en realidad, teniendo en cuenta el ambiente que rodea a los principales partidos de la capital arousana, los que se van a jugar los cuartos y la alcaldía, la cuenta atrás ya ha comenzado. Partido Socialista y Partido Popular parten, en Vilagarcía, de una situación que arrastra importantes similitudes. Ni unos ni otros saben exactamente, para empezar, qué candidatos encarnarán sus colores desde los carteles electorales. Mucho se ha hablado sobre la posición de la alcaldesa, Dolores García, y sobre la posibilidad de que se presente a la reválida de las urnas como cabeza de lista del puño y la rosa que, por primera vez en veinte años, pondrá en juego el bastón de mando en junio del 2011. Tras muchos dimes y diretes, la regidora parece dispuesta a afrontar el reto. Claro que si por algo se caracteriza el PSOE de Vilagarcía es por sus notables enfrentamientos internos. Y, desde luego, la ocasión de las municipales no pasará desapercibida. Existen otras fórmulas a la hora de confeccionar la candidatura. Pero los estatutos de la organización marcan un límite meridiano: allá donde el PSOE tiene alcalde no puede haber primarias. En otras palabras, si la alcaldesa quiere repetir, las reglas del juego la avalan. Qué decir del Partido Popular, eterno aspirante a todo, que por vez primera en tantos años se asoma con perspectivas de éxito a la carrera municipal en la capital arousana. Al igual que sucede en la casa socialista, tampoco en los círculos conservadores las tienen todas consigo. Tras la caída del bipartito y el retorno de la gaviota al poder, en Vilagarcía no hay una, sino dos referencias populares. Tomás Fole, candidato en el 2003 y el 2007, presidente local, portavoz del grupo municipal, y Javier Puertas, responsable de la Autoridad Portuaria. Entre uno y otro está el juego. Y a falta de un año y diez meses, conviene que las cosas se vayan aclarando. Con o sin encuestas.