Quintana no cree que la polémica por las cuentas del consello afecte a las elecciones

AROUSA

30 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La conselleira de Mar, Rosa Quintana, despejó ayer un poco más el futuro sobre las elecciones del Consello Regulador do Mexillón de Galicia. La polémica suscitada por la fiscalización de las cuentas del consello no parece que vaya a afectar al calendario electoral. «Son dous procesos distintos», señaló Quintana a preguntas de los periodistas. De modo que, salvo sorpresas, las votaciones se celebrarán el 10 de octubre tal y como acordó la junta electoral. Están llamados a las urnas 1.027 socios, que suponen el 30% de los bateeiros.

Bajo la presidencia de Ramón Dios, la entidad puso al día el censo de manera que solo mantuvieron el carácter de socios aquellos que tenían al corriente el pago de las cuotas del consello.

Esta depuración mermó ostensiblemente la masa social lo cual, a juicio de algunas asociaciones de productores y de los depuradores, resta representatividad al pleno resultante de las elecciones.

El máximo órgano de dirección del consello está formado por doce miembros, seis representantes de los mejilloneros y otros seis de los depuradores. Para esta convocatoria electoral se presentó una única lista de productores ya que los depuradores renunciaron a esta posibilidad.

Este contexto enturbió un proceso electoral que nació con polémica, pues ya fuera aplazado en una ocasión. La controversia tomó nuevos tintes cuando hace dos semanas la Consellería de Mar solicitó formalmente al consello sus cuentas.

Las cuentas, entregadas

Inicialmente, el presidente en funciones se mostró reticente a entregarlas y retó al director xeral, Juan Maneiro, a recogerlas en persona en el transcurso de la asamblea informativa que se celebró ayer en el consello. Maneiro no acudió -estaba en Marruecos- pero, para entonces, el presidente en funciones ya había remitido las cuentas a la consellería vía fax. Así las cosas, la reunión celebrada ayer quedó vacía de contenido.

Ramón Dios tuvo ayer ocasión de estar en un mismo acto que la conselleira en el edificio del Mexillón de Galicia, en Vilagarcía, pero ni se saludaron.