El alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos, reiteró ayer por escrito la idea que transmitiera el día anterior de palabra: los acuerdos adoptados en relación a la contratación de los proyectos a la empresa de su hermano, tanto para el edificio administrativo como para las obras del Plan E, fueron acuerdos de gobierno. «El alcalde no adjudica, los órganos que lo hacen son la junta de gobierno, en la que participan seis concejales de todos los partidos del gobierno y, en algunos casos, incluso todos los partidos de la corporación. Cuando ha habido el más mínimo atisbo de relación personal me he apartado o abstenido y ahí están las actas».
En consecuencia, el socialista pide que «cuando se hable de estas adjudicaciones se hable del gobierno, no exclusivamente del alcalde, sino entederé que lo único que se busca, como así ocurre ahora, es un linchamiento político. Linchamiento que responde a la consecución de obras para el pueblo, para los vecinos», añade.
Campaña en marcha
«Hace tiempo que esta campaña está en marcha porque este gobierno y el alcalde no han entrado a otro juego que no sea la defensa del interés social y colectivo. Esta campaña responde a intereses de algunos particularees que no han podido sacar adelante sus intereses, y todos sabemos de quien hablamos», concluye.