La última de las rutas parte de las playas de Area das Pipas y de Reboredo y pasa por ser una de las más demandadas. Consiste en «un paseo pola beiramar» y, como su título indica, quienes optan por esta opción tienen que hacer una caminata de más de una hora que conduce a la Lagoa da Bodeira. Pasarán por los cordones dunares que hay en el litoral; unos mejor conservados, como los de A Mexilloeira, frente a otros que no lo están tanto.
El itinerario incluye una parada en una zona rocosa, a modo de mirador, donde los monitores -el viernes pasado les correspondió hacerlo a Ana, Elena y Noa- descubren a los participantes las características de la ría de Arousa, desde su orografía hasta sus potencialidades productivas como la que se refiere al cultivo de mejillón en batea
El recorrido concluye en el espacio protegido de A Lagoa da Bodeira, una laguna de agua dulce a pocos metros del mar donde se puede ver una gran variedad de aves y ecosistemas con la ayuda de los prismáticos que se reparten para la ocasión. Ya solo queda volver sobre lo andado con el bagaje de lo aprendido.