La desaparición del área sanitaria y el freno a la ampliación del hospital contradicen la labor de oposición del PP desde el 2005
14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Que no se amplíe el hospital es la peor patada que se le ha dado a esta comarca». ¿Quién piensan ustedes que acuñó esta frase? ¿Por ventura el secretario provincial del PSOE, Modesto Pose , tras conocer esta semana de voz de la propia conselleira de Sanidade, Pilar Farjas , que el plan funcional del bipartito está en el aire y que el área sanitaria de O Salnés ya no existe? Pues no. Estas palabras fueron pronunciadas en noviembre del 2006 por el alcalde de Vilanova, el popular Gonzalo Durán , quien auguró, además, que el retraso en la redimensión del complejo de Rubiáns dispararía las listas de espera. Y es que «no es lo mismo estar en el gobierno que estar en la oposición», proclamaba hace tres años Durán.
Ciertamente, el regidor vilanovés llevaba razón. Sucede que su aserto es de universal aplicación, y no solo concernía a sus contrincantes en el momento en el que relevaron al Partido Popular al frente de la Xunta, sino también a la propia gaviota en cuanto ha vuelto al poder. Ahí están las declaraciones de Farjas en el Parlamento, que contradicen, por sí solas, toda la ingente labor de oposición al bipartito que desde el 2005 desarrolló el PP en la Cámara autonómica en materia de cobertura sanitaria pública en O Salnés.
Mal antes de su construcción
Los problemas del hospital se remontan, en realidad, a su propio nacimiento, en el 2000. Vienen incluso de antes, puesto que el apoyo a la iniciativa legislativa popular para su creación, a la que se oponía el Gobierno de Manuel Fraga , le costó la carrera política al conservador vilagarciano Juan Antonio Garrido . La Xunta de don Manuel, en definitiva, construyó el centro a regañadientes, pequeño, con apenas 80 camas, y sin servicios esenciales, como una unidad de cuidados intensivos.
Desde el mismo instante de su puesta en marcha surgió en Vilagarcía la reclamación de ampliar el hospital. Pero la Consellería de Sanidade fue dándole largas a la idea mientras invertía hasta un 60% más en instalaciones equivalentes, como las de Monforte, que en el complejo arousano. Solo en mayo del 2005, a un paso ya de las elecciones que encumbrarían al bipartito, el último conselleiro de la era Fraga, José Manuel González , propuso un plan. En realidad, poco más que una declaración de intenciones. Lo que no dijo González es que el PP ya había decidido que el área sanitaria de O Salnés sería desmantelada. Así lo ha desvelado la propia Farjas, al referirse al documento firmado, también en mayo del 2005, por el Servizo Galego de Saúde, la Diputación y el Concello de Pontevedra. En él se abordaba el desarrollo de una planificación integral de la asistencia en el norte de la provincia, integrando al Hospital Provincial, a Montecelo y al Hospital do Salnés.
El asunto estaba, pues, claro desde el principio. Pero el relevo en la Xunta permitió a los populares hacer borrón y cuenta nueva, olvidar sus anteriores planteamientos y lanzarse a una oposición dura y bien planificada. La diputada vilagarciana Marta Rodríguez Arias, hoy número 4 en el organigrama del PPdeG, firmó una brillante legislatura, sustentada, en buena medida, en la crítica incesante a la política sanitaria de la coalición progresistas. Ella misma se estrenó en el Parlamento en septiembre del 2005 con una pregunta acerca de las previsiones del bipartito para la ampliación del hospital. Poco después, en noviembre, la socialista María José Rubio , anunciaba que su departamento revisaría a fondo aquella propuesta que la gaviota había dejado sobre la mesa.
Interviene, entonces, un colectivo que, a la postre, se desvelará como una pieza fundamental de la estrategia de oposición del PP: los alcaldes populares amenazan con salir a la calle para defender la mejora del complejo sanitario. Actitud que el socialista Javier Gago , todavía alcalde de Vilagarcía, responde sin tardanza: «Cada vez que oigo a los cargos del PP hablar del Hospital do Salnés se me revuelven las tripas». Corría noviembre del 2006, y curiosamente la única formación que aún no había respondido a la solicitud de entrevista cursada por la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública para analizar el futuro del hospital era la gaviota.
Munición en campaña
Los retrasos saltan de nuevo en la campaña de las municipales. Rodríguez Arias presenta una iniciativa parlamentaria en la que exige a Sanidade que recupere el proyecto de ampliación del 2005. Tomás Fole, portavoz popular en Vilagarcía, critica en el 2008 «los tres años de retraso que acumula» la iniciativa y emplaza a la alcaldesa, Dolores García, a exigir que se aceleren los plazos. El hoy presidente de la Xunta, entonces candidato del PPdeG, inaugura en Cambados una oficina para consultas vecinales e insiste en la demora del hospital: «Levamos tres anos de lexislatura e nada se sabe». Rafael Louzán , presidente de los conservadores pontevedreses y de la Diputación provincial, censura la lentitud de Sanidade.
Recuperado el poder autonómico, los populares gallegos echan, sin embargo, el freno. Y eso que los mismos alcaldes que acaban de forzar a la Consellería de Medio Ambiente a suspender la tramitación del polígono de Tremoedo se manifestaban la semana pasada, en el seno de la Mancomunidade do Salnés, a favor del mantenimiento del área sanitaria propia. Por lo visto, en esta materia no han conseguido su objetivo.
Alcaldes sí, alcaldes no
A Durán, ahora, no parecen importarle los plazos, e incluso anuncia brumosas gestiones para adquirir una parcela cercana en la que ubicar servicios complementarios para el hospital. Un trámite que añadiría años de retraso a la ampliación, antes tan querida. Él mismo lo explicó perfectamente años atrás: «No es lo mismo estar en el gobierno que en la oposición». La pregunta es: ¿por qué la presión de los regidores sirve para sepultar definitivamente la tramitación de un parque empresarial y no, en cambio, para garantizar una atención sanitaria pública, de calidad y específica para una comarca como esta? ¿No era tan importante O Salnés?