07 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La boca se le abrió de pura incredulidad cuando, a medianoche, después de cenar en Carril, quiso telefonear a un taxi para alcanzar el centro de Vilagarcía. En el restaurante le informaron de que la octava ciudad de Galicia carecía de un servicio fundamental que desde hace años funciona, por ejemplo, en Ribeira. No se comprende tanto retraso, pero más vale tarde que nunca.