Con chándal y zapatillas acudieron ayer los alumnos de los institutos Ramón Cabanillas y Francisco Asorey de Cambados a clase. Aprovechando que la de ayer era una jornada casi festiva, pues marcaba el inicio de las vacaciones, estos dos centros celebraron la tradicional carrera de los institutos, en la que participaron alrededor de trescientos jóvenes. La iniciativa fue todo un éxito pues, además de congregar a numeroso público, logró que todos los participantes se lo pasaran en grande. Sirvió, además, para que estos centros rindieran homenaje a Ramón Cabanillas, luciendo en sus dorsales una caricatura del autor, obra del profesor Manuel Domínguez .
En el Asorey llevan dos días ejerciendo de anfitriones. Ayer, por la carrera y, el pasado jueves, por la jornada de puertas abiertas. Como ya viene siendo habitual, organizaron una visita para dar a conocer sus estudios. Y fue todo un éxito. 150 alumnos de otros centros se pasaron por estas instalaciones para conocer su oferta educativa. Además, los visitantes también pudieron ver a los alumnos disfrutar de un taller de oleiros, que se organizó ese mismo día. Elaborando sus propias piezas de barro, los estudiantes pasaron un rato de lo más entretenido.
A Xuventude acogió, el pasado jueves, una actuación musical de esas a las que merece la pena asistir. Sobre el escenario estuvo la Crazy Big Band, que dejó maravillado al público presente. El grupo está formado por veinte músicos de la comarca arousana y de tierras más lejanas, como Cuba y Venezuela. Su arte dejó maravillados a los presentes, que poco les faltó para animarse a bailar.