El Seprona abre diligencias por la obra sin permiso de Paradivas

AROUSA

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Guardia Civil abrió diligencias a raíz de las obras iniciadas sin autorización municipal en el campo de la fiesta de Paradivas, en la parroquia de San Andrés de César. Varios agentes se desplazaron a la zona el pasado miércoles y redactaron un informe que se remitió al Ayuntamiento de Caldas y a Augas de Galicia.

Según ese documento, que incluye un reportaje fotográfico, los trabajos en el campo de la fiesta de Paradivas afectaron de forma importante a varios ejemplares de pinos y robles, que quedaron semienterrados por un talud de unos 60 metros de frente y una altura media de tres metros. La actuación incide en la zona de policía que afecta al dominio público hidráulico, por eso las diligencias se remitieron además de al Concello al organismo autónomo de la Consellería de Medio Ambiente. El equipo de gobierno indicó que desconoce quién alertó al Seprona de las obras, que afectan a suelo forestal y se empezaron a ejecutar con maquinaria de la Diputación. «Pudo ser algún vecino o incluso la Policía Local», indicó.

Papel sin firmar

El alcalde, el socialista Juan Manuel Rey, mantuvo ayer que los trabajos se iniciaron el 5 de marzo y no el 9 como sostiene el organismo provincial. También desveló el contenido del documento que el promotor de las obras, Satiro Senín, presentó en el Ayuntamiento el día 10 con el objetivo de obtener el permiso municipal. Este hombre, que no es comunero, preside la Asociación Deportiva-Cultural San Roque de Paradivas.

El escrito figura a nombre de Jesús Figueiras, presidente de la Comunidad de Montes de San Andrés de César, aunque no está firmado por él. En el papel se solicita a la Administración local la concesión de una ayuda para la «explanación e asfaltado» del campo de la fiesta, obras que persiguen «a súa mellora e incremento da seguridade». También se estima la duración de los trabajos en «seis días».

Sin embargo, Rey aludió a que lo más grave del documento es que hace responsable directamente al Concello de las obras en lo que respecta a la ocupación de terrenos particulares, reposición de bienes afectados, permisos de autoridades y organismos y seguridad durante la ejecución.

También consta que el Ayuntamiento se compromete a «respectalo contorno medioambiental e a que os traballos a realizar sexan de utilidade pública e que estos non estean afectados por outras axudas que supoñan duplicidade».

Rey, que ordenó a la Policía Local paralizar verbalmente las obras el día 11, reiteró que lo que le impulsó a actuar fue el intento de asfaltado en ese entorno.