El balneario urbano Arrullos del Agua cumple su primer año de funcionamiento en Vilagarcía. Su directora, Caly Sartal, explica cómo van las cosas.
-¿Qué tal el aniversario?
-Bien. Estamos yendo como queremos, despacio pero bien. Es verdad que el momento es difícil para cualquier iniciativa empresarial, pero la aceptación es buena e iremos abriendo áreas de negocio poco a poco.
-¿Qué es lo que más demanda la clientela vilagarciana?
-Ahora mismo, la zona de Bienestar, el SPA, los masajes y los tratamientos faciales y corporales. Contamos con tecnología avanzada y siempre trabajamos con un diagnóstico personalizado. De octubre a diciembre la gente pide más los tratamientos faciales, con radiofrecuencia. Pero ahora, desde enero, se mira más hacia el cuerpo. Tenemos desde cavitación, un tratamiento con ultrasonidos que profundizan en la piel, deshacen los nódulos de grasa y van muy bien para problemas de celulitis y obesidad, hasta fotorrejuvenecimiento y máquina de oxigenoterapia.
-¿Y los hombres? ¿Se dejan hacer?
-Nuestra carta de precios incluye a los chicos, y cuando uno hace eso es porque existe demanda. Los tratamientos faciales, las limpiezas con máquina, les encantan. Además, uno de los pilares de nuestra empresa es la privacidad. La confidencialidad es un principio fundamental, violarla es motivo de despido sin más.