Pontevedra dona cada año más de un millón y medio de centímetros cúbicos para tratamientos contra el cáncer, intervenciones quirúrgicas o transfusiones
08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Si nos sacan toda la sangre nos quitan la vida, pero si solo son 450 centímetros cúbicos cada dos meses, lo que hacemos es darla. Pero realmente, ¿en qué se emplea el valioso líquido rojo que donamos? Las aportaciones individuales cobran más sentido si las sumamos a las del resto de voluntarios. Una vez extraída, el Centro de Transfusión la divide en tres elementos: glóbulos rojos, plasma y plaquetas.
El primer componente solo tiene validez durante 42 días para operaciones quirúrgicas y transfusiones urgentes por hemorragias, entre otras. Es difícil de precisar que cantidad de glóbulos rojos hacen falta para una intervención, pero una operación de cadera precisa tres unidades y otras como la de corazón son imposibles de calcular. En el caso de accidentes de tráfico o en trasplantes de hígado pueden necesitarse la sangre de 30 personas. El responsable de Promoción del Centro de Transfusión de Sangre, Antonio Carcedo, asegura que «solo un trasplante de hígado y el pos operatorio necesita 25 transfusiones de glóbulos rojos». Cada una de nuestras donaciones, solo cubren una de ellas.
Por otra parte, las proteínas del plasma contribuyen al tratamiento de los grandes quemados, enfermedades crónicas o infecciones. Su conservación no supera los dos años y necesita una temperatura inferior a los 40 grados centígrados. «Nos permite obtener plasma para coagular la sangre de los hemofílicos», indica Carcedo, que asegura que las dificultades más importantes se encuentran en las plaquetas.
Demanda de plaquetas
Este último componente que se extrae de la sangre solo resiste cinco días. «No es suficiente tener muchas donaciones un día y no volver a tener una tasa elevada en toda la semana. La media óptima debe ser 500 al día», explica. Esta tasa nació solo como un objetivo, pero la demanda a lo largo del último año lo convirtió en una necesidad de la que no se puede bajar.
Las plaquetas que se extraen de los 450 centímetros cúbicos se tienen que sumar a las de cuatro personas más para aplicarla en tratamientos de leucemia, cáncer o trasplante de médula. «Hay una demanda constante para radioterapia. Este tratamiento no solo destruye las células malas, sino también las buenas», asegura el responsable de Promoción. Este tipo de dolencias y el envejecimiento de la población han disparado la necesidad de sangre en la comunidad.
El Centro de Transfusión de Sangre calcula que los hospitales gallegos atiende 3.000 urgencias al día, practican 500 intervenciones y tres trasplantes de órganos.
Dentro de la OMS
La ciudad, con 45 donaciones por cada mil habitantes y casi un millón y medio de centímetros cúbicos de sangre al año se encuentra dentro de la tasa recomendada por la OMS, que calcula que entre 40 y 60 donaciones es la media ideal para dar cobertura a Galicia. La comunidad ocupa el tercer puesto en el ránking nacional, muy significativo debido a la dispersión poblacional a la que se enfrenta Galicia. Pese a ello, Carcedo mantiene la esperanza de seguir abanderando la esperanza en todo el país con medio millar de donaciones diarias.