Los menús anticrisis del Cordal

Xurxo Melchor xurxo.melchor@lavoz.es

AROUSA

23 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Es la revolución. Todo el mundo en Vilagarcía habla de lo mismo. Son los menús anticrisis. La última novedad. La idea ha sido de José Lois Cordal , que con sus hijos Sergio y Silvia regenta el restaurante Cordal, situado en el número 10 de la avenida Rodrigo de Mendoza. Justo al lado de Fexdega. De martes a jueves se puede comer un primer plato, un segundo y un postre por siete euros. Y los viernes, lo bajan a tan solo cinco euros. Un precio sin competencia. Para comprobar si había gato por liebre, me fui a comer al Cordal. Comí jurelo al horno y fabada y preferí un café al yogur o el flan que me ofrecieron. Las raciones son abundantes y la comida es casera y de calidad. El servicio es bueno y el local inmejorable. Es el mismo que hasta hace poco se llamaba Arealonga. Los Cordal lo tenían alquilado a otro hostelero que cerró y ahora decidieron volver a hacerse cargo ellos mismos del negocio. Cafés a 50 céntimos, cañas a un euro y desayunos a dos. Pero la oferta anticrisis no se queda en los menús. En el Cordal hasta se ha mejorado lo que Zapatero dijo en el programa Tengo una pregunta para usted de TVE, eso de que los cafés en España cuestan 80 céntimos. Pues en el Cordal cuestan menos, solo 50. Y las cervezas y los refrescos un euro y hasta se puede tomar un desayuno completo por dos euros. Y los fines de semana, menú con marisco, carne y pescado por 15 euros.

Llegados a este punto, la pregunta es por qué los Cordal pueden vender mucho más barato que el resto. El propietario, José Lois Cordal, lo explica de forma clara. «Este é un local enorme, como non o hai en toda a provincia, e para sacarlle rendemento hai que enchelo. ¿E como o enches? Pois baixando os prezos e de paso colaborando un pouco para que a xente, nestes tempos de crise, poida seguir saíndo a comer ou cear fóra da casa». La receta de Cordal tiene más secretos. La familia era antes propietaria de tres supermercados que vendió a Froiz, pero conservan muchos contactos entre los mayoristas. «Nós compramos en moita cantidade e eu persoalmente vou á lonxa a polo peixe. Compramos en moita cantidade e así nos fan mellor prezo, pero todo de calidade», apunta. Aún hay otro secreto. Los Cordal son también propietarios de una lavandería y eso hace que les cueste menos lavar manteles y servilletas, que ponen de tela y no de papel porque, como dice Cordal, «isto é un restaurante de elite pero a prezos de crise».

El resultado ha sido un éxito rotundo. Unas cien personas comen todos los días en el Cordal, a las que hay que sumar las que van a desayunar y las que se aprovechan de las buenas ofertas de la tapería para cenar. Al menos la crisis tiene algo bueno.