Los vecinos de un edificio en As Carolinas denuncian que se le cobre la basura sin dar servicio
AROUSA
Pagan religiosamente sus recibos como la mayoría de los vecinos de Vilagarcía, unos recibos que en algunos casos llegan a los 111,70 euros, según asegura una de las afectadas. Y lo hacen, supuestamente, para recibir un buen servicio de recogida de basura en la calle en la que viven. Pero no es así. O al menos eso es lo que denuncian los residentes en el edificio Marvil, un inmueble construido hace poco en la avenida de As Carolinas y que da también a la Coca y a una tercera calle.
Desde agosto del año pasado tienen la licencia de ocupación, y una vez que los compradores se fueron instalando en sus viviendas descubrieron que no tenían contenedores en los que tirar la basura en los alrededores del edificio. «Tan solo hay uno enfrente, junto al portal número 50, pero ese ya estaba ahí antes de que hicieran nuestro edificio», asegura una vecina.
Pasados unos meses sin que mejorara la situación se dirigieron al Ayuntamiento para reclamar los contenedores. «Y nos dijeron que eso era cosa del promotor, que los tenía que haber pedido él cuando construyó el edificio, y aunque suene raro, nos informamos y parece ser que sí, que es así».
Pero el constructor tampoco los puso, y la empresa concesionaria se desentiende, y los vecinos están cansados de que se pasen la pelota unos a otros y nadie se ocupe de darles un servicio en condiciones para la recogida de basura, mientras que los recibos sí que llegan diligentemente. «Somos 72 vecinos, y al menos a mí me llega un recibo de 117,70 euros, que si lo multiplicamos por todas las viviendas del edificio son ocho mil euros que se embolsan sin dar servicio, y ya sé que la situación económica del ayuntamiento no es muy buena, pero que no traten de solucionarlo a costa nuestra».
El contenedor antiguo que hay en la zona está casi siempre lleno, porque ya daba servicio a los vecinos que vivían antes de que se construyese el nuevo edificio y llegasen muchos más. «Y sin no dejamos las bolsas tiradas en el suelo es porque somos cívicos, así que cogemos el coche y las llevamos hasta donde haya otro contenedor», indica la vecina.
Los afectados están cansados de pagar por un servicio que no reciben y con unas tarifas que consideran abusivas. Dicen que hacen falta al menos dos contenedores más, ya que son cuatro portales en una calle y dos más en otra. Pero aunque parezca una demanda modesta, razonables y asumible, los cubos de basura nunca llegan.