La prevención y la lucha contra los delitos informáticos y la pornografía infantil en Internet centró uno de los tres debates suscitados ayer en el auditorio. El inspector Rodríguez Martín es uno de los expertos que participaron en él.
-Supongo que la creación de la brigada tecnológica es relativamente reciente.
-Funciona desde el año 95. En el seno de la Comisaría Central de la Policía Judicial se creó un pequeño grupo que empezó a investigar los delitos que se cometían a través de Internet.
-¿Qué sucedía hasta aquel momento?
-Antes, en realidad, las investigaciones estaban limitadas al fraude, algo de piratería de programas informáticos y empezaba a aparecer ya algo de pornografía infantil.
-Se suele circunscribir el delito tecnológico a Internet. ¿Pero va más allá?
-Efectivamente es así. Prácticamente se trata de la Red y de las nuevas tecnologías, de las telecomunicaciones, la telefonía fija y móvil, las plataformas digitales, el tema de los fraudes. Pero sobre todo es Internet.
-¿Cuáles son los delitos más frecuentes?
-Nosotros tenemos cinco grupos especializados: la protección al menor y la pornografía infantil; el fraude en general; el fraude en el uso de las telecomunicaciones; los delitos contra la propiedad intelectual, que es la piratería; y uno que llamamos de seguridad lógica, que son los ataques e intrusiones que se hacen a sistemas informáticos.
-¿Qué es lo que les da más trabajo de todo ello?
-El fraude, porque la delincuencia económica está bastante arraigada y es más fácil cometer delitos como arrancar a una persona el número de su tarjeta, vaciarle una cuenta corriente cuando tienen las claves de acceso... Y luego, sobre todo, la pornografía infantil por la repercusión social que puede tener cualquier actuación así.
-¿Hay reticencia entre los operadores y las empresas a facilitar datos en estos casos?
-A los juzgados les pedimos mandamientos, y como están perfectamente razonados los jueces aprecian indicios suficientes y se lo exigen a las compañías. Lo que sí es cierto es que cada uno, individualmente, antes guardaba la información durante un tiempo determinado. Ahora no, ahora tienen que establecer un año para guardar esa información. A partir de ese plazo no tienen obligación de hacerlo. Hay proveedores que sí lo hacen y otros que no.
-¿Cómo se define el delito en sí? Por ejemplo, un internauta puede llegar a una página de pornografía infantil sin proponérselo. ¿Es esto un delito?
-Casi cualquier delito puede cometerse hoy en Internet. De una forma directa o indirecta. Cualquier usuario en un momento determinado puede acceder a una página delictiva. Lo que tiene que tener es la sensatez de apartarse de esa página, de tomar una información de esa página y ponerla en conocimiento de la policía o de los jueces. Pero el hecho de descargarse un archivo, incluso de pornografía infantil, no es un delito. Tiene que haber una connotación de pornografía en su ordenador y, por supuesto, que haya una cantidad determinada de archivos. Por una sola fotografía o un solo archivo nadie es un pedófilo. Para todo lo demás hay que acudir a la ley de protección de la propiedad intelectual.