Muchas fueron las oportunidades que Vilagarcía ha dejado pasar en su historia
25 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Muchos fueron los trenes que Vilagarcía ha dejado pasar en su reciente historia y parece ser sin querer enterarse de que cada uno le iba restando posibilidades y características propias, que eran en definitiva las que la hacían especialmente atractiva y diferente de otras ciudades. Un tren que pasó hace unos 50 años fue el que trajo la construcción del muelle del ramal y que pasado ese tiempo es un lastre a solucionar. Después vinieron otros trenes con los rellenos del borde del mar. También en un corto período de tiempo, se pudo comprobar su sinrazón, y que su uso no justifica lo que se ha perdido.
Pero es que además esos desproporcionados rellenos no solo han alejado a los núcleos de Vilagarcía y Vilaxoán del mar, sino que además han desvirtuado su borde edificatorio destrozando la relación intrínseca entre forma y circunstancia? Otro tren que se dejó pasar fue la irracional situación del trazado del tren a lo largo de la avenida que nos une con Carril, estrangulando las posibilidades de expansión de la ciudad hacia Xiabre. Y otro tren fue el de la destrucción salvaje de nuestro patrimonio construido, poniendo en su lugar esperpentos insultantes, entre otras cosas, por su ignorante intento de copia. Pasear por el barrio do Castro y concretamente por su plaza, es la mejor manera de entender lo que se quiere decir.
O el del muro de contención de la urbanización del monte da Tomada de la villa de Carril, que se traga y empequeñece no solo a su iglesia, sino a todo su núcleo, en beneficio de unos pocos?
Últimamente han pasado también otros trenes: como la falta de criterio cívico del anterior gobierno municipal que posibilitó la construcción de los tanques de hidrocarburos de Ferrazo, que comprometen la seguridad de los recursos marinos y económicos de la ría. Y otro gran relleno que parece será un almacén de lujo de montones de contenedores que emparedarán la salida sensitiva del vilagarciano que busca desahogo en su bocana.
Deslumbrantes puestas de sol
Pero además no olvidemos que Vilagarcía es deslumbrante por sus puestas de sol, momento en el que su luz y reflejo del mar la hacen única? Este es su verdadero atractivo, que marca la diferencia ? Pronto entrará la luz con el permiso de ese futuro paredón metálico con la forma cúbica de unas pilas de contenedores que ya con solo ver las enormes grúas uno puede suponer, con congoja, las sombras que le esperan a la ciudad.
El último tren que las autoridades pretenden que dejemos pasar, es ese que «a paso de persona » (símil con intento de humanizarlo y minimizar su impacto), quiere atravesar la ciudad, poniendo otro nuevo impedimento entre la ciudad y el mar.
Estaba muy clara, para el consejo de administración del puerto, la decisión a tomar, por la diferencia considerable de presupuesto, (5,3 millones frente a 140). Es lógico que defiendan sus números, (para eso no hace falta estar 3 horas debatiendo) pero lo que sería realmente triste e imperdonable es que una ciudad se pliegue una vez más al interés de unos pocos... y otra vez por dinero y falta de sensibilidad... Sería un lastre demasiado pesado.
Si no recuerdo mal, cuando se presentaron las actuaciones que incluían la realización del aparcamiento (¿subterráneo?) do Cavadelo, se montaron unas jornadas que querían transmitir al ciudadano, la ilusión (así lo decía su eslogan) de «Vilagarcía cara o mar»; recuerdo también la calle Valentín Viqueira, atravesada por el sol del atardecer primaveral y ver con frescura y desahogo la otra «banda do mar» y ahora por esa misma calle peatonal, uno se agobia viendo entrar y salir coches por la rampa del aparcamiento. Y también en esa misma plaza el parque infantil está en una esquina rodeado por el tráfico? realmente todo un sin sentido.
La ciudad, moneda de cambio
Ahora de manera similar a aquella apuesta? (perdida)?, se quiere vender esta vez el tren abriendo a la ciudad zonas de titularidad portuaria, ¿por qué partes de ciudad, como moneda de cambio?, ¿es que acaso, no se pueden reordenar esas zonas residuales, sin ceder en el paso del tren? Y teniendo en cuenta que es un bien para la ciudad y que además el presidente del puerto no hace tanto era su alcalde, ¿es que no se podría trabajar conjuntamente para la reordenación de esas zonas de ciudad, sin pedir nada a cambio, solo por la satisfacción y orgullo de contribuir a su mejora?
Afortunadamente los tiempos cambian y a la nueva corporación municipal se le está viendo interés por abordar los temas de la ciudad, auspiciando la reconquista de su identidad y cultura a través de la valorización de lo que queda de su patrimonio con la renovación de sus cascos históricos ¿y por qué no también el de la reestructuración de las zonas de actividades obsoletas: militares, industriales y sobre todo portuarias?. Esperemos que con el mismo interés defiendan el potencial de Vilagarcía y puedan poner en cuestión, como el tiempo ya lo hizo, la máxima del presidente del puerto que dice que lo que es necesario para el puerto es necesario para Vilagarcía y lo que es bueno para el puerto es bueno para Vilagarcía.
Hay que decirle al señor presidente que está confundido, que ese axioma no fue verdad ni lo es y, sobre todo, porque las decisiones que afectan a la ciudad no solo deben pasar por su consejo de administración, realizando los proyectos internamente y luego debatiendo los flecos? sino que previamente y en todo proyecto que afecte a la ciudad, se debe abrir el debate a su sociedad, y no solamente en los corrillos, sino también buscando la concertación con sus agentes sociales, esto es, asociaciones, empresas, instituciones educativas? y con la participación activa de los ciudadanos, introduciendo además, que no vendría nada mal, menos afán de protagonismo y un enfoque medioambiental y sostenible del que continuamente, por falta de compromiso y sensibilidad, siempre se olvidan. Eso sí sería apostar por el futuro ?. De Vilagarcía y de su puerto.