El 60% de los pisos en construcción de la comarca están todavía sin vender

M. S.

AROUSA

En las últimas semanas se ha hablado mucho sobre la crisis del sector inmobiliario a nivel estatal. Pero la pregunta es si ese mal momento se ha dejado notar ya en la comarca. La respuesta a esa cuestión parece ser afirmativa.

Según una encuesta que ha elaborado la Cámara de Comercio entre los promotores de su demarcación, el 60,34% de las viviendas que se están fabricando están esperando todavía comprador. En total se están edificando en la actualidad 1.866 pisos y viviendas unifamiliares, de los que se han vendido 740 (39,66%). A la vista de estos datos, y en contraste con lo que ocurría en años anteriores, el sector entiende que las ventas de vivienda nueva han sufrido una caída considerable.

También ha bajado mucho la construcción de pisos de protección oficial. De hecho, en toda la demarcación cameral solo se están fabricando 55 inmuebles bajo esa figura. Esta cifra supone tan solo el 2,95% del total. Pero no solo eso, sino que solo dos empresas están edificando viviendas con esa calificación.

La encuesta realizada entre el sector no solo trata de retratar la situación actual, sino que también pretende establecer una proyección aproximada de lo que puede ocurrir en el futuro. Y los datos, en principio, aunque hay que tomarlos con cautela, no parecen muy alentadores. Las empresas tienen previsto fabricar, entre los años 2008 y 2009, un total de 631 viviendas. En todo caso, algunas empresas no se atreven todavía a aventurar previsión alguna sobre lo que van a construir en los próximos años, puesto que están pendientes de aprobación algunos de los planes urbanísticos de los municipios de la demarcación.

Ralentización

Ahora mismo la construcción de esas 1.866 viviendas que están en marcha supone un promedio de 31,63 pisos por empresa promotora. Según el sector, y aunque no hay datos sobre las medias de años anteriores, en este ámbito también se ha producido una evolución negativa, puesto que el ritmo de crecimiento de la construcción fue superior a ese promedio.

La encuesta elaborada por el organismo cameral ha sondeado a los promotores de Barro, Caldas, Cambados, Catoira, Campo Lameiro, Cuntis, Forcarei, A Estrada, A Illa, Meaño, Meis, Moraña, Portas, Pontecesures, Valga, Ribadumia, Vilanova, Vilagarcía, O Grove, Sanxenxo y Cerdedo. Se han realizado 95 sondeos, en los que se han hecho cuatro preguntas. La primera, cuántas viviendas están construyendo en este momento. La segunda, cuántas de ellas han vendido. En tercer lugar, los encuestados fueron preguntados por cuántos pisos de promoción oficial levantan y, por último, sobre su previsión de nuevos proyectos para los años 2008 y 2009.

Las peticiones del sector

A principios de semana, la Federación de Promotores Inmobiliarios de Galicia cifró en el 36% el descenso en el número de viviendas nuevas proyectadas para la comunidad. Pero manifestaba, además, su temor de que la falta de ordenación urbanística y la paralización de licencias en el litoral agrave todavía unos quince puntos más esa crisis.

Por eso han solicitado a la Consellería de Política Territorial un levantamiento gradual de la paralización de licencias en el litoral de la comunidad autónoma. Los empresarios ven en la construcción turística, la más próxima a la costa, la mejor opción para mitigar la crisis. Creen que la demanda nacional e internacional que ha huido del litoral levantino y del sur son clientes potenciales para Galicia. De ahí que soliciten que se agilicen los planes urbanísticos para los municipios calificados como urgentes, y también una aprobación gradual del plan del litoral que permita ir desbloqueando algunas zonas. Creen que eso podría frenar la caída del sector.

La construcción movió en el año 2007 en Galicia la nada despreciable cifra de 6.600 millones de euros. La patronal sostiene que el negocio podría caer hasta los 2.600 millones por los problemas urbanísticos y también por la financiación, puesto que apenas un 30% de los préstamos solicitados por las constructoras de la comunidad terminan siendo aprobados.