El PP abandonó la sala antes de la votación y A Meca votó en contra del anteproyecto de la nueva depuradora
27 dic 2007 . Actualizado a las 02:22 h.Los vecinos de Virxe das Mareas acudieron al pleno de anoche dispuestos a impedir «aínda que sexa con gritos» la aprobación del anteproyecto de la nueva Edar de O Grove, planta que se ubicará en el lugar de Laxe de Rons. No lograron su objetivo: los votos del cuatripartito fueron suficientes para sacar adelante la iniciativa. De nada sirvió el plante del Partido Popular, que abandonó la sala justo antes de la votación, ni el voto contrario de A Meca. Aún así, los vecinos gritaron, y gritaron bien. Mientras las intervenciones de los grupos de la oposición eran recibidas con aplausos, sobre todo cuando el PP y A Meca hablaban de injusticia con Virxe das Mareas, las palabras de los integrantes del grupo de gobierno eran saludadas con abucheos y protestas.
«Fraude, sodes todos un fraude», «dimisión, dimisión» o «a ver como vindes pedir o voto» fueron algunas de las frases que los concejales del cuatripartito tuvieron que escuchar. Las recibieron en silencio, sentados pacientemente, aguardando a que los vecinos desalojasen el salón de plenos. Pero los ánimos estaban caldeados. Militantes socialistas se encaraban con vecinos en las filas del público, algunos opositores al proyecto se dirigieron amenazantes hacia el alcalde y la tensión llegó a tal punto que fue reclamada la presencia de la Policía Local para evitar altercados.
La protesta vecinal se prolongó durante largos minutos y el más de un centenar de vecinos que habían asistido al pleno esperaron al alcalde a la puerta del Concello para gritarle una vez más su descontento. Una pancarta da testimonio del mismo: «Os afectados pola ubicación da Edar desexámoslle ao goberno municipal felices festas».
Debate político
Entre gritos y aplausos, los grupos políticos cumplieron ayer con el guión establecido. PP y A Meca reiteraron, una y otra vez, que no había ninguna razón que justificase el cambio de ubicación de la Edar de O Corgo a Laxe de Rons. El gobierno dijo que Costas y Portos se oponían a la primera ubicación y que los técnicos fueron los que eligieron la segunda.