La cita de ayer era de las que traen cola. A eso de las cinco y media de la tarde, coincidiendo con la hora de la merienda, la concejalía de Benestar Social de Vilagarcía con Ana Lorenzo al frente convocaba a los chavales de toda la redonda a conocer en persona a Pepe Carreiro creador de los fenomenales Os Bolechas, un fenómeno sin parangón en la literatura infantil gallega. A estas alturas de la serie, pocos lugares habrá en este país a los que, habiendo un enano de por medio, no hayan llegado las aventuras de los seis hermanos y su perro. Carreiro se lo curró finalmente, dibujando a sus personajes uno por uno mientras un público entregado coreaba sus nombres y reprochaba al autor cualquier veleidad, como colocarle al can Chispa unas orejas de elefante.
Sea recorriendo las ciudades y vilas del país, remontando montañas y valles, navegando ríos o buceando en una fraga, las andanzas de Os Bolechas cuentan siempre con una vertiente didáctica clara. En esta ocasión se trataba de conmemorar el Día Internacional dos Dereitos do Neno. Y nada mejor, para ello, que presentar la última bolechada, titulada Os dereitos da infancia. A punto estuvo de quedarse pequeña la sala de conferencias, y probablemente lo hubiera hecho de haberse publicitado a fondo la iniciativa entre los centros escolares del municipio. Aún así los ejemplares se agotaron y la gente de Xuventude tuvo que reaccionar con agilidad para no decepcionar a tan exigente auditorio, reunido al final en toda una serie de talleres mientras espera que se haga realidad la intención de Lorenzo de crear una aventura bolechiana en Vilagarcía.