Pese a las explicaciones de los responsables de Illas Atlánticas, los carrilexos tienen muchas reticencias ante la nueva situación de la isla. Quienes asistieron a la charla de ayer tuvieron oportunidad de plantear sus inquietudes. Y fueron muchas. Abrió el fuego un vecino que considera que «o máis prexudicado vai ser o pobo de Carril». Y ello porque «un dalá de Sobradelo -sin intención de ofender, aclaró- ou por alá non lle vai querer como lle queremos nós». El director del parque intentó tranquilizarlos asegurando que ellos también tienen mucho cariño a Cortegada. Pero un coro de carrilexos le responde que «coma nós non».
Están preocupados, por una parte, por lo que va a pasar con la isla. Pero también por si van a poder acceder a ella como hasta ahora y utilizarla para los mismos usos. «Ninguén lle pode impedir a vostede que acceda a Cortegada», le aseguró el presidente del parque a un vecino.
Una vez aclarado este punto, siguiente pregunta: «¿E vou poder ir a pescar uns camaróns?». Respuesta: «Se non é vostede mariñeiro, non». Manuel Vidal se afanó entonces en explicar que, si bien eso es así, no es un problema del parque nacional, sino de la legislación pesquera.
Pero aunque ese concepto no hubiese quedado totalmente aclarado, lo que los vecinos de Carril tienen muy claro es lo que no quieren para la isla. El director del parque explicó que se estaban estudiando los futuros usos del parque y que, aunque se pensó en un momento en construir un hotel, esa hipótesis se había descartado. Un «no» rotundo fue aclamado por el público en cuanto se pronunció la palabra «hotel». Porque, como apuntó otro carrilexo, «un dos grandes atractivos da illa é o estado salvaxe no que está».
Tanto Illas Atlánticas como los vecinos coinciden en que Cortegada tiene que mantenerse lo más virgen posible. Eso sí, las cabras que actualmente la habitan tendrán que desaparecer. «Son dez», puntualizan los carrilexos, a los que no se les escapa nada.
Pero pese a las explicaciones, a muchos no acaba de convencerles: «No va a ser tan bonito como lo pintan», dicen.