O Salnés se rinde al Samaín

AROUSA

Catoira, Cambados, Vilagarcía y A Illa llenaron sus calles de calabazas para festejar la noche más «tétrica»

01 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Elaborar calabazas es el objetivo que persiguen desde hace dos días los más pequeños de la comarca arousana. Y es que los talleres y las fiestas de disfraces se han convertido en los protagonistas en buena parte de los municipios de la comarca arousana. Catoira, Cambados, A Illa y Vilagarcía fueron algunos de los Concellos que no se resistieron a celebrar la ya popular tradición del Samaín.

Los talleres de martes y miércoles permitieron a los niños cambadeses elaborar un total de cuarenta calabazas que, posteriormente, fueron expuestas en los jardines del pazo de Torrado. Allí se montó una gran fiesta en la que no faltaron las castañas. Tampoco, los premios para los diseños de calabazas más originales. Alessandra Apariz, Nerea Ribadomar y Lledó Ambrós fueron los ganadores de los 50 euros en vales compra, que entregó la asociación Zona Centro.

Los niños de A Illa, en cambio, decidieron pasear sus calabazas por las principales calles del municipio. Salieron a las ocho de la tarde de la biblioteca municipal y, tras el paseo, pudieron disfrutar de un chocolate caliente servido por el Concello. Tampoco Vilagarcía renunció a celebrar esta tradición. Desde las cinco de la tarde, los pequeños comenzaron a acercarse a la plaza de A Pescadería para participar en una fiesta en la que no faltaron ni las calabazas, ni las castañas, ni la música. Hubo también talleres de maquillaje, de disfraces y, por supuesto, de decoración de calabazas y la actuación en directo del grupo Tanto nos ten.

Pero es en Catoira donde celebran esta antigua tradición celta desde hace más tiempo. El Concello y el colegio Progreso, que colaboran en estos festejos, tenían todo organizado al detalle y los niños que ayer recorrieron las calles del municipio portando sus calabazas iban vestidos con las mismas camisetas. La procesión fue sin duda lo más vistoso de una jornada que, al igual que en otras localidades, terminó con una gran fiesta. Allí se sirvieron dulces de calabaza.