El tramo de autovía más complejo de ejecutar es el de Rianxo a Boiro

AROUSA

21 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde el cierre de la vía barbanzana, del que ya se ha cumplido el primer mes, basta con echar un vistazo a aquellos tramos donde la carretera comarcal se sitúa cerca de la futura autovía y, por tanto, permite observar los movimientos de tierra para comprobar que la actividad es frenética en el trazado. Fuentes cercanas a la firma adjudicataria confirman que, tal y como se había planteado desde un principio, hay obreros y máquinas regadas de Dodro a Ribeira. Y, ahora que los trabajos están avanzados, aunque todavía no se alcanzó su ecuador, ni en tiempo de ejecución ni en porcentaje de obra hecha, los técnicos son capaces ya de hablar de cuáles son los tramos más complejos. A la cabeza de los kilómetros más espinosos están los situados entre Rianxo y Boiro.

La culpa de esta circunstancia la tiene, básicamente, el viaducto que se construirá sobre la ría arousana. Precisamente, es a esta infraestructura a la que aluden los técnicos para hablar de la complejidad que entraña ejecutar la autovía. Aunque ese puente todavía constituye un proyecto a medio camino, la adjudicataria ya se vio obligada a realizar un relleno de unos 350 metros para iniciar su construcción.

Pasos elevados

Tampoco será cuestión baladí ejecutar los trece viaductos restantes ni, por ejemplo, llevar a cabo la conexión de la autovía con el centro de Boiro, en las cercanías del polígono industrial. En este caso, el propio alcalde, Xosé Deira, indicó que el proyecto inicial tuvo que ser modificado, puesto que resultaba demasiado complejo, y comentó que ya se reunieron varias veces con los técnicos para hablar, entre otros, de este enlace.

Precisamente, el nacionalista aludió a un encuentro que mantuvieron esta misma semana con los máximos responsables de los trabajos, y dijo que éstos hicieron constar que los cambios que se van introduciendo en la ejecución también llevan aparejado que se dilaten los tiempos. Por ejemplo, cabe recordar que en el lugar boirense de A Mina, aunque estaba previsto inicialmente un paso elevado, se cambiará por uno subterráneo.

Aún así, pese a que cuando se habla de obras, sobre todo públicas, la palabra retraso suele ir asociada a ellas, por el momento las de la autovía parecen ir viento en popa. A nadie se le escapa que la meteorología favorable de los últimos meses les ha dado un empujón fundamental. De ahí que, actualmente, tanto técnicos como alcaldes crucen los dedos para que persista el buen tiempo.