Los libros sustituyen a las plantas

AROUSA

Sólo falta un día para despedir agosto y las actividades del verano empiezan a tocar a su fin. Ayer se clausuró el Aula de Naturaleza que durante julio y agosto intentó sensibilizar a los más pequeños con el medio ambiente. Lejos de las clases teorícas y de los libros de texto, 36 niños de Vilagarcía acudieron a las jornadas educativas. A primera hora, los monitores explicaban las distintas nociones sobre recogida selectiva, residuos urbanos o recursos pesqueros. Las sesiones se completaban con pequeñas excursiones a lugares cercanos para poner en práctica los conocimientos adquiridos.

Ayer cerró sus puertas la Aula da Natureza en el colegio de A Escardia. Todos los lunes y miércoles, dos grupos de dieciocho niños acudían al centro escolar para descubrir las virtudes de la naturaleza y los puntos para cuidarla. Fuera de las aulas, este año la concejalía de Medio Ambiente de Vilagarcía incluyó en el programa seis excursiones. Los alumnos de entre 8 y 12 años acudieron a complejo intermareal de la isla de Ons para conocer el centro de interpretación de Monte Siradella y su entorno, a través de una ruta de senderismo. Además de o Grove, A Illa sirvió de escenario a los monitores para poder explicarle a los niños las distintas especies vegetales y animales del parque de Carreirón. Los pequeños despidieron ayer una de las actividades más atractivas del verano y en apenas doce días tendrán que volver al centro de A Escardia con la mochila cargada de libros y dispuestos a estar muchas horas dentro.

Un pequeño local donde finaliza A Baldosa para convertirse en la plaza do Castro, la artista pontevedresa Berta Saball expone parte de su obra. Durante quince días, vilagarcianos y turistas que pasen por el escaparate podrán contemplar algunas de sus cuadros más especiales. Óleo, acrílico o madera se conjugan en alguna de sus obras para representar un «mundo onírico». Saball pinta desde que nació y a pesar de haber estudiado Filología Hispánica, es en el arte donde se encuentra más cómoda. Puede pasarse días enteros con el pincel en la mano por placer personal o para satisfacer alguno de los encargos que recibe de quien admira su estilo y quiere colgar un Saball en su casa.

Berta Saball asegura que no tiene un estilo específico porque le gusta innovar y probar nuevos materiales y técnicas. En alguno de sus lienzos, la cuerda rompe la seriedad con un cosido en el sombrero de una dama o los antiguos moais de la isla de Pascua que se enmarcan en la misma estructura. La artista disfruta pintando e imaginando pero su obra también se vende, aunque le cuesta reconocer que es un modo de vida. Ella prefiere definirlo como una pasión. Quince días de arte. las pinturas estarán 15 días en Vilagarcía y después volverá a llenar su furgoneta para trasladar su obra hasta otro lugar. Antes de instalarse en el local de A Baldosa, estuvo en Combarro en una feria de arte. Seguro que antes de que la recoja, ya tendrá otro destino para exhibirla.