vilagarcía | Teniendo en cuenta su cercano veraneo a caballo de Ribadumia y Meis, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, no podía dejar pasar la ocasión de recorrer, al menos en una ocasión, las calles de Vilagarcía, un lugar que para nada es ajeno a su propia biografía personal en el estiaje.
Acompañado de una nutrida comitiva, en la que destacaban los alcaldes de Cambados, Vilanova y Meis, el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, o la ex conselleira de Familia Pilar Rojo, el líder conservador se dejó querer ayer en un recorrido que transcurrió entre la plaza de abastos, el mercado ambulante y la plaza de A Peixeiría, donde los populares recalaron para disfrutar de los productos que el ubicuo Neira ofrece desde Albarousa.
Tan pausado recorrido -entremeterse en el centro de la ciudad en pleno mercado de agosto no es moco de pavo- deparó al número uno de los conservadores encuentros de todo tipo. Desde el beso de rigor a tiernos infantes al saludo más o menos convencido de ciudadanos venidos del lejano sur o veteranas vendedoras de ropa interior.
Rajoy se manejó bien (estuvo en Los Pepes y quiso ver el extinto ultramarino de los Camba) tras lanzar un mensaje público que, no por carecer de novedades, resultó menos contundente. El presidente conservador destacó el buen resultado cosechado por su formación en Vilagarcía, «aumentando el número de concejales hasta empatar con el primer partido», el PSOE encabezado ahora por Dolores García.
Se cuidó mucho Rajoy de acudir al discurso deslegitimador que en la capital arousana defienden los suyos desde la dimisión de Enrique León. Pero sí demostró intención política al anunciar, de cara a las próximas elecciones generales, «la elaboración de un programa que recoja las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos».
El programa que defenderá como candidato a la presidencia del Gobierno valdrá, aseguró, tanto para Vilagarcía como para La Gomera, pero se detendrá en las necesidades concretas de los ciudadanos, a través de un sondeo como el que, apuntó Rajoy, le movió a visitar ayer la capital de la comarca de O Salnés.
«Zapatero -argumentó- se ha dedicado cosas que, como la memoria histórica o la educación para ciudadanía, no interesan a nadie». En cambio, garantizó, él se dedicará a cuestiones sustantivas como «el nivel adquisitivo» o «la subida del precio de las hipotecas».